Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

El proyecto se sitúa sobre una parcela que surge de la unión de dos parcelas anteriores, que contaban con características similares, edificabilidad y volumetría, y que, a la vez, se encuentran enmarcadas dentro delárea conocida como Lezkairu, una ordenación residencial de nueva creación ubicada al Sudeste de Pamplona.

Durante el desarrollo del proyecto se tuvieron que resolver varios condicionantes, el primero de ellos era la acusada linealidad de la parcela, que cuenta con unas medidas de 135x20m. Esta linealidad se combina, al mismo tiempo, con un desnivel entre los extremos más alejados de la misma de más de 7 metros. Además de esto, el proyecto debía disponer de un local comercial que fuese apto para la implantación de un supermercado de barrio, con una superficie de unos 1.000m2, sin embargo, ya desde el planeamiento urbanístico quedaban determinadas las localizaciones de los cuerpos edificados, integradas en el ritmo de pequeñas torres ubicadas en línea en esa zona del plan parcial. Además, la parcela es paralela al parque central del polígono, lo que provoca una focalización en los elementos de interés del entorno.

En definitiva, es en este entorno donde iba a resolver el programa de unas 75 viviendas de protección oficial, un espacio comercial de 1.000m2 y los aparcamientos asociados tanto a las viviendas como al local comercial, con posibilidad de vincular una planta completa de aparcamiento al mismo.

Por lo tanto, y siguiendo estos parámetros, el estudio partió desde la idea de ubicar un gran espacio comercial en la cota inferior de parcela. Esto se debe a que en este espacio se produce el cruce de los dos viales principales de la ordenación, además de mirar a su vez al parque, lo que favorecerá la visibilidad del uso comercial, siendo máxima en su ubicación.

Posteriormente, y a partir de este punto, este espacio va enterrándose bajo las rasantes de urbanización, colocando las plantas de aparcamiento bajo este nivel, mientras que lo correspondiente al programa comercial se sitúa sobre el mismo, en una posición desplazada, bajo la torre superior. Por lo tanto, la edificación cuenta con dos sótanos en su punto más bajo y cuatro en su punto más alto.

Para el acceso a las viviendas, se optó por no atravesar los espacios comerciales con las comunicaciones verticales de las viviendas, sino, por el contrario acceder a las mismas mediante su cubierta. Gracias a esto se consiguió varios resultados de interés, el primero de ellos, y desde el punto de vista urbano, se estableció una continuidad del espacio del peatón, prolongando el mismo dentro de las parcelas y estableciendo unas transiciones entre el espacio público y privado encaminadas a la diferenciación de usos, y no a la separación física que delimitaría ambos usos. Desde otro punto de vista, se consiguió dotar a las viviendas de espacios de uso privativo comunitarios, lo que las convirtió en pequeñas plazas mirador que se asoman sobre la calle y el parque, que se restituye para la urbanización y el peatón.

Ver reportaje completo >>>>.