Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

ÁBATON presenta su último proyecto, el edificio con sistema estructural de madera más alto de la Comunidad de Madrid. Las siete alturas de este inmueble situado en la calle Antonio Rodríguez Villa, número 8 (ARV8), demuestran que la madera es el material del pasado, presente y del futuro.

Las dimensiones en altura y la necesidad de encajar la estructura entre medianeras han supuesto un gran reto. El resultado son cuatro viviendas únicas en las que la madera es sinónimo de lujo y confort, sin pasar por alto el fuerte vínculo con la sostenibilidad y la eficiencia energética.

En palabras de Camino Alonso, directora creativa de ÁBATON: “La decisión de usar la madera como elemento sustentante del edificio, no solo responde a nuestra conciencia ecológica o a la mayor eficiencia del material por su condición térmica. Tampoco está motivado por la rapidez con la que podemos llevar a cabo la obra o por la mecanización previa de taller. Responde, ante todo, a nuestro deseo de traer a la ciudad su carácter natural”.

Son novedades en la ciudad el proceso constructivo, las herramientas con las que se trabaja, en seco, y, por supuesto, la experiencia que brinda a quienes lo habitan. En esta línea, la madera ha permitido trabajar con luces estructurales mucho mayores y conseguir espacios diáfanos de mayores dimensiones. Además, resultan más metros útiles dado que se requieren menores espesores de muro.

Pero hay más razones que secundan la idoneidad de dicho material. Por ejemplo, en el interior, en los techos, se queda vista de modo que la sensación higrotérmica es perfecta y acorde al comportamiento natural del cuerpo humano. La textura de lo natural, de lo irregular y su envejecimiento suponen otra singularidad. Incluso el olor y la acústica también son diferentes y especiales.

En cuanto al proceso de construcción, permite pensar con más libertad y trabajar con el espacio como si se obtuviera arrancando el vacío del interior de una masa maciza. El material en sí mismo sustenta y envuelve el espacio, no necesita ser tapado en su interior y muestra la arquitectura de manera honesta, sin artificio. Y esto, sin duda, tiene mucho que ver con la filosofía de ÁBATON.

Porque el uso de un lenguaje atemporal y contenido en la forma ha sido la esencia del estudio de arquitectura español fundado, en 1998, por Carlos y Camino Alonso junto a Ignacio Lechón. Desde el primer día, dicho idioma se traduce en espacios sencillos, amplios, sin interferencias y que se explican por sí solos y buscan, siempre, el contacto con el exterior. Porque la arquitectura de ÁBATON se genera desde el interior, e invita al encuentro. Su última creación, ARV8, vuelve a confirmarlo.