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Con la apertura al público de la Ampliación de la Terminal Aeroportuaria de Gran Canaria, se pone fin a un proyecto que comenzó a lo largo del año 2006 con el diagnóstico de los distintos problemas que presentaba la terminal existente en Gando. Entre los principales defectos con los que la terminal contaba destacan el ancho limitado y constreñido que tenía la pista original, además de la situación de la autovía GC1, el límite en la zona Oeste por el edificio de aparcamientos, las limitaciones en la plataforma de estacionamiento de aeronaves… Además, se producía una gran proporción de vuelos chárter, lo que conllevaba la acumulación puntual de pasajeros en días concretos de la semana, provocando la formación de grandes confluencias a la hora de facturación, frente a otros días de tráfico muy moderado, o más bien escaso.

Con todo ello, y debido a la fragmentación existente del edificio Terminal, en dos vestíbulos distantes de facturación, se acababa generando confusión, tanto arquitectónica como funcionalmente a los usuarios de este espacio. Precisamente, como solución a estos dos últimos aspectos, se genera el elemento más importante de la nueva actuación, un gran vestíbulo ampliado hacia el Oeste que dota al conjunto de una imagen exterior unitaria, acorde con la escala de un edificio de grandes dimensiones como es una Terminal Internacional. Además, sirve como puerta principal del mismo, creando unámbito previo al embarque, donde se desarrolla la interconexión entre los flujos de pasajeros y de vehículos. La cubierta proporciona, a estos espacios, una iluminación natural bien conjugada con la protección solar, evitando la incidencia directa del sol, tan dura en estas latitudes. Así pues, el principal objetivo es, ante todo, mejorar la calidad del servicio que se presta a los pasajeros y a las compañías aéreas.

La intervención, llevada a cabo por el Estudio Lamela Arquitectos, conlleva, además de nuevas zonas de embarque, las nuevas salas de facturación y recogidas de equipaje, dedicadas fundamentalmente al tráfico insular, la ampliación del nuevo gran filtro comunitario y la apertura de un gran vestíbulo tras llevar a cabo la ampliación Oeste del edificio Terminal. Con esta nueva propuesta, que además de ampliar el programa y mejorar el servicio, conllevaba el reto de respetar y aprovechar las distintas infraestructuras existentes (aparcamientos, edificación actual, etc.), se debía llevar a cabo a través de una serie de fases que hacen que la Terminal permaneciera en operativo, a lo largo del transcurso de las obras, reduciendo las demoliciones al mínimo imprescindible, ampliando, además, los Diques Norte y Sur con 3 y 1 nuevas posiciones de contacto respectivamente.

Mientras, el uso internacional se reserva para la ampliación Sur. Se ha perseguido que el diseño propuesto represente la arquitectura contemporánea, caracterizada por el avance tecnológico, la utilización de nuevos materiales, la funcionalidad de sus partes, el compromiso con el medioambiente y la pretensión última de facilitar y mejorar la percepción de los usuarios. Del mismo modo, debe ser capaz de responder a las necesidades previstas por AENA, impulsando y organizando el crecimiento comercial y garantizando la flexibilidad suficiente como para adaptarse, sin problemas, a los requerimientos futuros, a la vez que se facilita una gestión eficiente de la dirección del Edificio Terminal.

Para llevar a cabo estas obras de ampliación, se ha contado con una inversión de más de 200 millones de euros, de los que 170 millones se destinan a la ampliación del Edificio Terminal y la plataforma.

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