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Para llevar a cabo la construcción del nuevo Archivo del Reino de Mallorca se han llevado a cabo dos proyectos en uno. Por un lado la realización de la rehabilitación y reforma de la crujía frontal, y la segunda de ellas la creación de una edificación nueva dividida, al mismo tiempo, en dos piezas con clara especialización, las cuales contendrán, por un lado las zonas de transición de las diferentesáreas y, por otro, el grueso delárea reservada.

En toda rehabilitación el punto de partida consta de un edificio existente, el cual, en esta ocasión, se debía derruir parcialmente. Así pues, el edificio que se demolió se encuentra asentado sobre los restos el edificio histórico anterior, el claustro conventual de la basílica de San Francisco. Esta situación arqueológica fue definitiva para plantear la posición del edificio de nueva planta dentro del solar.

Con todo esto, y tras la realización de un análisis de implantación en tres fases, histórica, existente y propuesta, se llegó a la conclusión de la necesidad de concentrar la edificación en el fondo de la parcela. Por ello, desde el estudio se trabajó, tras la realización de una extensa campaña arqueológica, en el reajuste de las nuevas cimentaciones, concentrándolas de modo que se pudiera salvar, en gran medida, los cruces con los ejes estructurales preexistentes. Coincidiendo el patio con la zona menos densa de las construcciones previas.

Por otro lado, el conjunto del edificio a rehabilitar debía ser protegido y reformado de tal manera que se adaptara a los nuevos requerimientos funcionales. Por esta razón, el primer paso que se dio fue el estudio de los documentos originales, los planos, los cuales servirán de base para investigaciones y comprobaciones más específicas. En pasos posteriores los arquitectos procedieron a la inspección detallada ‘in situ’ de las diferentes superficies y elementos constructivos a tratar, con el objeto de identificar con precisión los diversos tipos de daños y sistemas constructivos a adaptar.

Tras todo ello, se dictaminó una evaluación general del edificio existente, donde se determinó el alcance de los trabajos constructivos a realizar y el coste de los mismos. En esta fase fue importante dictaminar, por parte de los arquitectos, la capacidad de transformación y adaptación del edificio, su potencial de rehabilitación y los problemas básicos de los daños detectados.

Por otro lado, el edificio de nueva planta está formado por una primera pieza lineal adosada a la preexistente en su parte trasera, acristalada a Norte, y donde se albergan las dependencias complementarias de las distintasáreas y los núcleos de comunicación organizados en varios niveles, y un segundo volumen, centrado en el vacío del solar, paralelepipédico, compacto y aparentemente ciego, como si de un gran cofre se tratara, donde se localizan los depósitos documentales y las zonas de trabajo delárea reservada, cuatro niveles de depósitos más uno de trabajo y recepción de fondos, coincidente con la cota de acceso rodado desde la calle lateral San Bonaventura, y uno bajo cubierta para instalaciones. Entre ambas piezas se ha recuperado el patio, conformado por la continuidad material de los planos regulares que configuran el espacio y el contrapunto de la presencia de una pasarela de conexión elevada, la cual conecta puntual y controladamente la zona reservada con la pública y la privada.

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