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Las constantes innovaciones de los fabricantes en seguridad y tecnología han permitido mejorar el tiempo estimado que un usuario debe esperar a un ascensor, con las instalaciones actuales no debe sobrepasar más de 20 segundos. Para conseguirlo, tanto el arquitecto como el personal de la marca fabricante del aparato deben estudiar detenidamente en un primer momento la tipología del edificio en el que se va a insertar. Ya que, no es lo mismo prescribir un elevador para un edificio residencial, comercial, hospitalario u hotelero.

Por ello, hay que considerar que en edificios residenciales la intensidad de tráfico es relativamente baja, por lo que la espera del ascensor puede demorarse más que en otros edificios, por ejemplo, de uso público, como infraestructuras de transporte, centros comerciales, etc., donde muchas veces el trayecto corto entre niveles reclama la instalación más idónea de escaleras mecánicas, aunque la necesidad del transporte vertical para minusválidos y cargas hace necesaria la combinación de ambos formatos.

También caracteriza especialmente el tipo de elevador a elegir si el edificio es un hospital, ya que estos tendrán la necesidad de una planificación más atenta, que facilite el transporte de emergencias, camas, personal, pacientes y visitantes, donde además la arquitectura y el cálculo del flujo de personas serán decisivos. O un hotel, donde se deberá considerar, el tipo de usuario, ya tengan o no necesidades específicas, dependiendo de su edad, estado físico o condición, si llevan o no bultos…

De igual manera, se debe estudiar también la densidad demográfica del edificio, de cada piso, para instalar, no sólo el ascensor ideal, sino una tecnología adecuada en cuanto a velocidad, paradas y puertas necesarias para abarcar el tráfico de gente, en función de su destino habitual.

Así pues, en este sentido, si la planificación se realiza correctamente, se puede conseguir una distribución óptima del espacio que ocuparán estos aparatos, un mejor acceso y movimiento de las personas y equipaje durante el transporte vertical, elegir la cantidad ideal de aparatos necesarios, supone un ahorro en coste para el comprador de los mismos, e inmersos en la idea de sostenibilidad como estamos, la elección apropiada puede ahorrar también en consumo energético, por velocidad, tamaño, potencia y capacidad del aparato.
El sector ahora

El sector de los elevadores es uno de los más apasionantes del mundo, ya que ofrece soluciones que han permitido evolucionar la construcción en altura, procurando el transporte vertical de personas en edificios y otros espacios urbanos. Se trata, además, de “un sector altamente tecnológico, donde prima, por encima de todo, la seguridad tanto de usuarios como de los propios trabajadores”, expone Rita Dacosta, Responsable de Marketing de Ascensores Enor. “Hoy en día el sector de los elevadores y escaleras mecánicas está viviendo una nueva revolución de la mano de las innovaciones que van surgiendo y de las nuevas normas de seguridad que hay que cumplir para ofrecer un transporte confortable, seguro y eficaz”, confirma Javier Bernal, Director de Ventas de Nuevas Instalaciones de Kone Ibérica.

Igualmente, en opinión de Ricard Montalá, Responsable de Desarrollo de Negocio de Eninter, se trata de un “sector altamente competitivo, en el que las empresas intentan protegerse mediante la tecnología”.

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