Escrito por Comunicados

Aspectos clave del Real Decreto 736/2020 por el que se regula la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas de edificios

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Finalmente, el BOE publicó el Real Decreto 736/2020, de 4 de agosto, por el que se regula la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas de edificios. Aunque con varios años de retraso, el ordenamiento jurídico español termina de transponer varias Directivas Europeas relacionadas con la eficiencia energética, y en especial la Directiva 2012/27/UE.

El RD 736/2020 es de aplicación en edificios con sistemas de calefacción o refrigeración centralizada y marca la obligatoriedad de la contabilización de los consumos energéticos y su individualización entre los diferentes consumidores. En la práctica, obliga a instalar contadores de energía o repartidores de costes de calefacción para que cada usuario pague en función de la energía que realmente consume, y no en base a otros criterios tales como la superficie de la vivienda que no incentivaban en absoluto un uso responsable de la calefacción.

Con la obligación de individualizar el gasto de calefacción, por fin las Comunidades de Propietarios tendrán la posibilidad de ahorrar energía, ya que ahora cada vivienda pagará lo que consume. De esta forma, los vecinos estarán incentivados a hacer un uso responsable de la calefacción regulando la temperatura o cerrando radiadores en habitaciones que no utilicen. Esperamos que en pocos años dejarán de verse prácticas aún habituales hoy en día como viviendas con las ventanas abiertas en pleno mes de enero por exceso de calor debido a una calefacción central sin ningún tipo de regulación.

¿Cuánto se puede ahorrar?

El objetivo de esta ley es mejorar la eficiencia energética de los edificios, provocando el ahorro energético. Pero ¿Cuál es el ahorro que se conseguirá?

Pues bien, en la publicación de la norma se hace referencia a un ahorro medio estimado del 24%. Lo que concuerda con el Estudio de ahorros derivados de la contabilización individual de calefacción llevado a cabo por la Universidad de Alcalá en 2016. El estudio se realizó sobre 44 edificios que disponen de una instalación centralizada de calefacción, y concluye que, tras la instalación de los repartidores de costes y válvulas termostáticas se produce un ahorro de energía final de un 24,7% de media.

¿Cómo regular la calefacción?

Pero para terminar de cerrar el círculo y maximizar los beneficios derivados de la aplicación del Real Decreto, no basta con instalar contadores de energía o repartidores de costes de calefacción. Será necesario poner a disposición de los usuarios finales los dispositivos de control que les permitan regular y controlar su calefacción. En instalaciones con calefacción por columnas (la gran mayoría de las que obliga el Real Decreto) los más indicado es instalar válvulas termostáticas, mientras que en instalaciones en anillo lo normal será montar una válvula de zona asociada a un termostato.

Las válvulas termostáticas se instalan en la entrada de los radiadores sustituyendo las antiguas válvulas manuales, y nos van a permitir escoger y regular la temperatura ambiente de cada habitación de forma diferenciada y automática. De este modo, se pueden tener 22ºC en el salón, 19ºC en la habitación principal y la calefacción apagada en una habitación que sólo se usa los fines de semana.

Por tanto, lo más recomendable es que se instalen de forma conjunta los elementos de medición y de control que permitan al usuario regular la calefacción en su vivienda. Ambos elementos deben ir asociados en su instalación, ya que es sólo su combinación la que permitirá maximizar el ahorro de energía y mejorar el confort:

La instalación de válvula termostática sin repartidor de costes no ahorra energía, ya que el usuario final no tiene ningún incentivo para regular su calefacción (no paga lo que consume).

La instalación de repartidor de costes sin válvula termostática asociada en el radiador tampoco ahorra energía, ya que el usuario final no tiene ningún elemento de control adecuado para regular su calefacción.

Entonces, ¿cuáles son las actuaciones a llevar a cabo en la instalación?

Así pues, es el momento de acometer y solucionar de una vez por todas los problemas tradicionales de las instalaciones centralizadas de calefacción. Los desequilibrios hidráulicos y térmicos por los cuales las viviendas más cercanas a la sala de calderas tienen exceso de calor y las más alejadas (los últimos pisos) pasan frío se pueden resolver adaptando la instalación térmica (además, el real decreto obliga a ello).

Siguiendo este argumento, nos lleva a insistir en la conveniencia técnica de realizar una actuación integral a la hora de afrontar las actuaciones por parte de la Comunidad de Propietarios. Si una instalación térmica no está correctamente diseñada, calculada y ejecutada en su conjunto no funcionará correctamente, generando falta de confort, desequilibrios térmicos y problemas de ruidos.

En una instalación de calefacción centralizada, lo que hace un usuario dentro de su vivienda (abriendo o cerrando radiadores) puede afectar al resto de vecinos si este hecho no se ha tenido en cuenta. Así pues, para que funcione correctamente, es necesario contemplar en el diseño hasta el último elemento que compone la instalación. Además, en el modelo de presupuesto del RD se explicitan una serie de partidas destinadas precisamente al correcto funcionamiento de la instalación, tales como la instalación de bombas con variador de frecuencia y el estudio, cálculo y montaje de válvulas para equilibrar hidráulicamente la instalación en su conjunto, de tal modo que el agua caliente circule por todos los radiadores de la misma forma, independientemente de si están cerca o lejos de la sala de calderas.

Desde un punto de vista técnico, para realizar un buen equilibrado hidráulico es necesario conocer las características técnicas de todos los elementos de la instalación, incluyendo las válvulas termostáticas o válvulas de zona.

Es sencillo pensar en situaciones que llevarán al traste el buen funcionamiento de una instalación comunitaria de calefacción. Por ejemplo, se lleva a cabo el montaje de los repartidores de costes de calefacción y se adapta la instalación a su funcionamiento a caudal variable, pero no se sustituyen las válvulas manuales de los radiadores. Cuando en el futuro algunos usuarios quieran controlar la calefacción e instalen válvulas termostáticas, el sistema volverá a quedar desequilibrado, volviendo los vecinos a sufrir y tener que lidiar con los problemas derivados de una instalación de calefacción mal equilibrada.

También es importante mencionar que hoy en día existen válvulas termostáticas que incorporan el equilibrado hidráulico requerido por la instalación, no siendo necesarias el resto de las partidas destinadas a tal efecto (estudio de equilibrado hidráulico e instalación de válvulas de presión diferencial). Por tanto, el montaje de este tipo de válvulas termostáticas de equilibrado dinámico, no sólo conllevará un mejor funcionamiento de la instalación en su conjunto y mayor confort del usuario gracias a sus altas prestaciones, si no que redundará en una menor inversión inicial.

Por hacer un símil muy sencillo, una instalación térmica no diseñada y ejecutada en su conjunto sería como una red de carreteras mal planificada, sin semáforos o señales viales que regularan y ordenaran el tráfico.

Por tanto, se hace del todo necesario acometer a la vez la instalación de los medidores, los elementos de control (válvulas termostáticas o válvulas de zona + termostato) y la adaptación de la instalación centralizada. En caso de no hacerlo conjuntamente, en el mejor de los casos le costará más dinero al usuario por realizar su montaje posteriormente y en el peor de los casos conllevará un mal funcionamiento de la instalación en su conjunto, con el malestar que esto conlleva.

¿Cómo se leen los contadores y repartidores de costes?

En este punto, la normativa es clara y obliga a que los medidores instalados se puedan leer de forma remota, es decir, que no sea necesario entrar en las viviendas para recoger los datos de lectura. Para las instalaciones que cuenten con sistemas de contabilización ya instalados a la entrada en vigor del Real Decreto, tienen de plazo hasta el 1 de enero de 2027 para permitir realizar lecturas remotas.

¿Lectura remota?

La lectura remota se refiere a poder disponer de los datos de consumo de forma automática y centralizada, sin necesidad de ir contador a contador apuntando las lecturas. Habría dos posibilidades; mediante cableado de todos los contadores o bien de forma inalámbrica con comunicación por radiofrecuencia.

Lo más habitual es, por la tipología de las edificaciones existentes, que no se pueda cablear y se opten por sistemas de lectura por radiofrecuencia. A este respecto, existen en la industria muchos protocolos de comunicación distintos (lenguajes) en lo que a radiofrecuencia se refiere. Nuestra recomendación es siempre optar por sistemas de comunicación estandarizados y abiertos, tales como el W-Mbus OMS.

¿Qué es el W-Mbus OMS?

Es un protocolo de comunicación inalámbrico, estándar y abierto. Pero ¿y qué significa eso?

Hoy en día estamos acostumbrados casi sin darnos cuenta a estar rodeados de dispositivos y comunicaciones inalámbricas. El Wifi o el Bluetooth son ejemplos de protocolos de comunicación inalámbricos, estándares y abiertos. Sin mucha dificultad, podemos conectar dispositivos de diferentes marcas entre sí que se van a comunicar y trabajar conjuntamente ya que “hablan el mismo idioma”. Hoy en día no sería comprensible que para conectar el teléfono móvil al coche tuviera que ser de la misma marca. O que el ordenador y el televisor tuvieran que ser del mismo fabricante que el router para poder tener conexión a internet.

Cuando hablamos de contadores y de lectura remota estamos en la misma situación. Los contadores o repartidores emiten los datos, pero al otro lado debe haber un receptor que los capte. Con lo cual, el sistema va a constar de unos medidores (contadores de energía, agua o repartidores de costes) que “tienen que hablar” con el receptor. La cuestión importante es si para leer los contadores es imprescindible disponer del receptor del mismo fabricante que los contadores o contratar sus servicios. O en cambio, pueden ser leídos con cualquier receptor compatible de los que existen en el mercado, sin necesidad de que sea de la misma marca que los contadores.

Precisamente, esto último es lo que se garantiza al optar por un sistema compatible con W-Mbus OMS. W-Mbus OMS es el protocolo de comunicación por radiofrecuencia estandarizado y abierto adoptado de forma mayoritaria entre los fabricantes de contadores. Optando por contadores W-Mbus OMS podemos tener la total confianza de que podremos cambiar de empresa que gestiona las lecturas sin necesidad de sustituir los contadores.

¿Qué nos puede ofrecer Resideo?

Desde Resideo, queremos ser el socio preferente de los instaladores gracias nuestras soluciones integrales de medición, control y regulación para sistemas de calefacción centralizada.

En primer lugar, gracias al ecosistema integral de medición, disponemos de la solución completa para llevar a cabo el reparto de consumos en comunidades de propietarios e instalaciones centralizadas de calefacción y agua caliente sanitaria. Los repartidores de coste, contadores de energía y contadores de agua funcionan sobre el mismo sistema de lectura integral y flexible. Una lectura de consumos que en función de las necesidades del mantenedor puede ser llevada a cabo de dos formas; “Walk-by” o “AMR”. En “Walk-by”, una persona deberá desplazarse hasta la instalación y, gracias a la nueva antena por radiofrecuencia mejorada, captará y recibirá los datos de consumo prácticamente sin bajarse del coche. Mediante el sistema AMR, a través de una pasarela de comunicación que se dejará montada en el edificio, la empresa encargada de las lecturas recibirá todas las semanas (o todos los días) los datos de consumo por correo electrónico, sin necesidad de desplazar a nadie a la instalación.

Además, es importante resaltar que los repartidores de coste, contadores de agua y contadores de energía con comunicación por radiofrecuencia emiten telegramas conforme al protocolo estándar W-Mbus OMS.

Pero nuestra marca no solo significa medición, si no que como empresa que inventó el termostato hace 130 años, nuestros productos son sinónimo de regulación y control en instalaciones de climatización y calefacción.

Para instalaciones en columnas

Si pensamos en instalaciones en columnas, la mejor forma de regular la calefacción son las válvulas termostáticas. Las nuevas válvulas termostatizables Honeywell Home V2000SX de doble reglaje (con equilibrado estático incorporado) han sido fabricadas para adaptarse al 90% de las instalaciones de calefacción. Pueden instalarse en retorno y gracias a su regulación en dos etapas, mejoran el control del caudal y ayudan a reducir los desequilibrios hidráulicos de las instalaciones en la puesta en marcha.

Para instalaciones más exigentes o de mayor tamaño son recomendables las V2100 Kombi-TRV, válvulas termostatizables con equilibrado dinámico incorporado. La Kombi-TRV combina dos válvulas en una, garantizando un excelente control de la temperatura de la habitación y logra equilibrar el sistema de forma rápida y permanente. Ya no son necesarios cálculos complejos de pérdidas de presión en el sistema, solo hay que fijar directamente en la válvula Kombi-TRV el caudal máximo deseado. Combinada con el nuevo cabezal termostático Honeywell Home Thera-6, aseguran un excelente control de la temperatura y un sencillo equilibrado dinámico en instalaciones de calefacción a dos tubos. Con la Kombi-TRV, no importa lo que ocurra en el resto de radiadores de la instalación. Además, elimina definitivamente posibles ruidos en radiadores y maximiza tanto el confort del usuario como el ahorro energético.

Para aquellos que quieran ir un paso más allá y tener el control total de la instalación de calefacción pueden contar con el Honeywell Home Evohome Wifi. El Evohome Wifi es un controlador que permite regular de forma independiente hasta 12 zonas de calefacción. Con los cabezales electrónicos de radiador HR91 o HR92 montados sobre válvulas termostatizables, es posible regular cada radiador (habitación) de forma diferenciada. A través del teléfono móvil o de la propia pantalla del Evohome, se fijan temperaturas y horarios de forma diferenciada en cada habitación. Y todo ello sin obras ni cables gracias a la comunicación por radiofrecuencia.

Para instalaciones en anillo

Para las instalaciones en anillo, lo más habitual será montar una válvula de zona asociada a un termostato que abra y cierre el paso de la calefacción a la vivienda.

Las v404 son válvulas de zona clásicas en dos y tres vías que se caracterizan por su fiabilidad y calidad. Para instalaciones más grandes y requerimientos más exigentes, las válvulas de zona de la gama VC aseguran el cierre frente a una presión diferencial de hasta 400 kPa.

Además, Resideo dispone de una amplia gama de controles para todo tipo de necesidades. Cableados o por radiofrecuencia, los termostatos de ambiente DT90/92 y T87 aseguran sencillez y simplicidad de uso. En cuanto a termostatos programables, la gama T-series cuenta con soluciones para cada aplicación. Desde el T3, con 4 cambios diarios, pasando por el T4 con 6 cambios diarios y opción de funcionamiento en calefacción /refrigeración, hasta el cronotermostato inteligente Honeywell Home T6 con un diseño exclusivo, conectividad Wifi para el control de la calefacción a través del smartphone y la Geolocalización, un novedoso sistema de programación basado en la ubicación real del usuario y no en rutinas horarias que no siempre se cumplen.

En cualquier caso, todos ellos cuentan con un algoritmo inteligente de control de la temperatura, que maximiza el confort del usuario y mejora enormemente el ahorro energético.


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