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Alo largo de los últimos años se están produciendo cambios muy significativos e interesantes que afectan, sobre todo, a los lugares en los que residimos, pero además también en aquellos en los que trabajamos o pasamos nuestro ratos de ocio.

Estos cambios tienen un impacto muy positivo en nuestra sociedad, permitiendo estar en permanente comunicación, gracias a la automatización y el control remoto de múltiples aparatos y al ahorro energético, al hacer un uso más eficiente de los diferentes dispositivos a nuestro alcance. Nos referimos a la domótica, una solución que ya está presente en casi la totalidad de nuestras vidas.

El origen de la domótica se remonta hasta la década de los setenta, cuando, tras realizar muchas investigaciones aparecieron los primeros dispositivos de automatización de edificios. Posteriormente se buscó la forma de crear la casa ideal, para ello, comenzaron con diversos ensayos con avanzados electrodomésticos y dispositivos automáticos para el hogar.
De esos tiempos hasta donde nos encontramos, este sector ha ido evolucionando de manera considerable, ofreciendo en la actualidad una oferta más consolidada. En estos momentos, la domótica aporta soluciones dirigidas a todo tipo de edificios, tales como viviendas, centros comerciales, oficinas, hoteles…

En definitiva, la oferta es mejor y de mayor calidad, y su utilización es ahora más intuitiva y perfectamente manejable por cualquier usuario. Paralelamente, los instaladores de domótica han incrementado su nivel de formación y los modelos de implantación se han perfeccionado. Asimismo, los servicios posventa garantizan el perfecto mantenimiento de todos los sistemas. En definitiva, la domótica de hoy contribuye a aumentar la calidad de vida, hace más versátil la distribución de la casa, cambia las condiciones ambientales creando diferentes escenas predefinidas, y consigue que la vivienda sea más funcional al permitir desarrollar facetas domésticas, profesionales, y de ocio bajo un mismo techo.

¿Pero, en qué consiste la Domótica?, ¿en qué se diferencia la Domótica y la Inmótica?

“Se entiende por domótica al conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda, aportando servicios de gestión energética, seguridad, bienestar y comunicación, cableadas o inalámbricas, y cuyo control goza de cierta ubicuidad desde dentro y fuera del hogar”, responde Juan Ramírez, Director General de Aprimatic. De igual manera, Alfonso Force, Director de Marketing de Guinaz, considera que la domótica sería dotar de inteligencia a una vivienda privada para que realice tareas por sí sola y proporcione mayor comodidad y confort a sus inquilinos.

En este sentido, se podría definir como “la integración de la tecnología en el diseño inteligente de un recinto. La domótica es alta tecnología aplicable, fundamentalmente, a las viviendas y que permite dotar a las mismas de un sistema inteligente de gestión y control”, continúa detallando Juan Ramírez. Se podría decir que “el sistema domótico pone la tecnología al servicio de la vida cotidiana para controlar los espacios domésticos de una forma simple y según las exigencias propias de cada usuario”, añade Erika Ostan, Technical – Sales & Training Specialist de Came Automatismos.

Gracias a la domótica se consigue realizar “una gestión eficiente del uso de la energía, que aporta seguridad y confort, además de comunicación entre el usuario y el sistema”, destaca Carlos Lorente, Product Manager Domótica de Fermax.

Este tipo de instalaciones, según describe Juan Ramírez, coordina distintos elementos electrónicos dentro de la vivienda para facilitar un uso central y controlado del confort del hogar. La tecnología de la domótica tiene el principal objetivo de brindar la mayor seguridad posible, con el mayor ahorro energético y calidad de confort.