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No existe una única solución para responder a una necesidad definida, sino más bien varias soluciones. Según el tipo de edificio, ciertas soluciones son más adaptables que otras y es indispensable estudiar todas las variantes de las que contamos.
De esta manera, cada persona se decanta por un sistema concreto en función de sus preferencias, cada uno guiándose por el factor que más les interese, el económico, el ecológico o lo estrictamente calorífico. Además, no hay que olvidarse de otros aspectos necesarios que se deben tener en cuenta a la hora de realizar una instalación de este tipo, como son las calderas, los emisores de calor, los sistemas de radiación, los termostatos, etc.
El proceso de ahorro en las calderas se basa en aprovechar toda oportunidad posible para que cualquier energía contenida en el combustible se utilice sin pérdidas en calentar el agua. Una vez que se consigue este apartado somos capaces de obtener rendimientos muy elevados.
El usuario demanda…
“A día de hoy las calderas de condensación y de bajo NOx suman más del 70% de las ventas de calderas murales y siguen ganado peso frente a las calderas convencionales estancas”, precisa Thibaud Forest, Product Marketing Heating de Ariston Thermo España. Con esta misma idea, Aina Servent, Product Manager de Ygnis, concreta que “hay dos tipos de calderas dependiendo de la instalación: condensación y baja temperatura. En instalaciones de viviendas, sean del tipo que sean, las calderas instaladas suelen ser de condensación a gas porque son más eficientes y, por lo tanto, consumen menos. En instalaciones industriales o de gran tamaño es más probable que se instalen calderas de baja temperatura. También dependen del factor potencia, puesto que no hay en el mercado calderas de condensación por encima de 1200 kW”.
Según explica Thibaud Forest, “la normativa RITE ha contribuido al crecimiento de las calderas de condensación y de bajo NOx, ya que incluye desde 2007 requisitos que impiden la reposición a fachada de calderas convencionales por no ser de clase NOx 5”. Mientras, por otro lado, “las modificaciones del RITE de abril 2013 incluyen nuevos requisitos de eficiencia energética que solamente pueden cumplir las calderas de condensación para obra nueva, lo que supondrá un crecimiento aún mayor de este segmento para los próximos años. En cambio, las calderas de bajo NOx no cumplen con este nuevo requisito por no ser más eficiente que las calderas estancas”. En relación a esto desde Saunier Duval puntualizan que “desde el pasado 13 de Abril de 2013, con la publicación de las modificaciones del RITE, dados los rendimientos exigidos para las calderas de obra nueva, se estableció la obligatoriedad de las calderas de condensación”.

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