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El Centro de Biotecnología Animal, se ubica en el Parque Científico de Leioa, en la Universidad del País Vasco. Se trata de un edificio de laboratorios destinado a la investigación en biociencias y biomedicina. El estudio JAAM Sociedad de Arquitectura ha sido el encargado de realizar el proyecto, el que inicialmente debía tener en cuenta el plan urbanístico para el Parque Científico, el cual era muy vinculante.

En este documento, la parcela donde se iba a insertar el proyecto contaba con una geometría, posición y orientación muy definida y, además, debía agotar toda la ocupación en planta. Igualmente, era premisa obligatoria agotar la edificabilidad y la superficie total permitida en todas las plantas.

Con estas características tan vinculantes y bien definidas, donde no había cabida para realizar otros tipos de análisis, el estudio optó por proyectar el edificio desde el interior. Así, se decantaron por generar un proyecto flexible, optimizando los puestos de trabajo, para garantizar un buen funcionamiento técnico de los laboratorios y, sobre todo, en la sostenibilidad del edificio. Estas soluciones adoptadas, han tenido un reflejo directo en las fachadas. En este sentido, la solución llevada a cabo por los arquitectos es sencilla pero poderosa, creando unos grandes pórticos de acero que aportan el carácter y la identidad al volumen, rompiendo su monotonía con el juego de luces y sombras que los pórticos y el soleamiento arrojaban sobre las fachadas, al tiempo que se liberaban de pilares las plantas permitiendo la flexibilidad buscada.

Esto es reflejo de la singularidad de la estructura planteada para el CBA, la cual se trata de una estructura metálica tipo puente, con la que se permite liberar el espacio interior de pilares, lo que favorece la obtención de distintos espacios diáfanos y flexibles. Es decir, se trata de un edificio colgado.

La estructura estará formada por 39 pórticos de acero, de 22.45 metros de altura y 22.65 de anchura, dispuestos equidistantes a lo largo de 91 metros y formados por elementos tubulares de 145×25 cm. En el interior de los pórticos metálicos se incorporan cerchas de 1.6 metros de canto que salvan los 20 metros de anchura que tiene el edificio.

En la planta sótano -2, destinada a aparcamiento, la flexibilidad de la planta deja de ser un requisito, por lo que se renuncia a las cerchas metálicas y en su lugar se recurre a una estructura de hormigón con dos alineaciones de pilares intermedias.

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