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¿cómo pueden contribuir los arquitectos al proceso de recuperación?
Es una profesión muy preparada técnicamente para saber gestionar soluciones muy eficientes a costes muy ajustados.
El problema es volver a recuperar la confianza de la sociedad en sus técnicos. No siempre éstos han sido las responsables de las crisis del sector y sin embargo se tiende en nuestro país a matar al mensajero. Te puedo decir que la capacidad propositiva de los profesionales en España tiene un potencial espectacular para reconducir y ayudar a profesionalizar el sector.
Otro tema es el caso que, desgraciadamente, nuestra cultura cortoplacista y de atajos políticos y económicos confiere a los técnicos en nuestro terreno.
Desde su punto de vista, ¿qué principales pasos habría que dar para establecer un proyecto de futuro que genere confianza?
El papel de arquitecto, como el que se ha entendido hasta hace unos años, ha variado en los últimos tiempos. Ahora es el momento de la generación de equipos multidisciplinares. Es el momento de la búsqueda de sinergias entre profesionales de distinta índole y especialización, que dirijan sus esfuerzos en un camino común hacia la generación de un nuevo modelo de trabajo, capaz de responder a las nuevas necesidades que surgen en los proyectos. Hay que abordarlos desde todos los puntos de vista, arquitectónico, estructural, energético, urbano, social… y, sobre todo, desde el primer boceto, diseñando, colaborando e intercambiando conocimientos para así generar una red de trabajo capaz de hacer, tanto los edificios como las ciudades, más eficientes, eficaces y sostenibles. La clave de la confianza está en dirigir todos los esfuerzos en una misma dirección y ser capaces, de entre todos, darles un mismo sentido.
Un tema muy sensible es el papel que está desempeñando actualmente la Administración; ¿considera que se está haciendo lo adecuado?
Sin comentarios. La Administración en éste país es una estructura decimonónica en todo.
En cuanto a la actividad inversora en la rehabilitación, ¿qué propondría? ¿considera interesantes iniciativas como el Plan PIMA Sol u otros planes similares?
Cualquier actividad inversora en estos momentos es bienvenida, siempre y cuando esté enfocada de una forma correcta. Su objetivo tiene que ser el de llegar a todos los estamentos de la sociedad. Hay que dotar a la Administración de mayor agilidad disminuyendo la burocracia, para que así cualquier ayuda sea accesible y no se pierda entre los propios trámites.
Respecto al Plan Pima Sol, hay que tener en cuenta que se estima que el 80% del patrimonio hotelero tiene más de 20 años y que el turismo ronda el 11% del PIB, lo que se traduce en una fuente importante de emisiones de CO2. Como sabemos, los Estados miembros debemos reducir dichas emisiones en el sector hotelero, el sector difuso, en un 10% con respecto a 2005 en 2020. Es por ello que hay que involucrar a los hoteles, y no sólo a ellos, en la mejora de su eficiencia energética y la reducción de su huella de carbono. No sólo han de plantearse las reformas y rehabilitaciones desde un punto de vista estético, sino energético, de forma que se trabaje en el ahorro de energía, de agua y en la gestión de los recursos. Cualquier inversión que se realice en la mejora de las instalaciones y el control del edificio retorna en forma de ahorro tanto económico como medioambiental.

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