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El Hogar, Cocina/Oficina por venir, es el título de la segunda jornada del Programa interactivo de ideas en vivo Viviendas y Vivencias por Venir (VVV), celebrado ayer en el showroom de Iconno Rimadesio, e impulsado por la centenaria marca premium de tecnología para edificaciones JUNG y el estudio de arquitectura interior y de mobiliario de alta gama ICONNO. En el encuentro han participado Marisa Santamaría, investigadora de tendencias internacionales de diseño, Paloma Gómez, arquitecta y fundadora de Open House, así como Cristina Mateo, Executive Director en IE School of Architecture and Design y experta en etnografía urbana. Las tres ponentes abordaron las tendencias que vienen en las viviendas, poniendo el foco en cómo serán las cocinas y las oficinas por venir.

La cocina, han destacado, hoy es el centro donde se experimenta la nueva privacidad que está conectada con el ocio, el reciclaje de residuos y las nuevas tecnologías. Al mismo tiempo, se ha abordado cómo los cambios en el trabajo en el siglo XXI y cómo situaciones como las de emprendedor, freelance o el teletrabajo, han devuelto el uso continuado de nuestras casas, que se han convertido también en oficinas.

A su vez, se vislumbran nuevos espacios de trabajo compartidos en los que las cocinas son el centro de reunión, de intercambios de ideas, donde se fomenta la interacción y los vínculos de la comunidad.

Marisa Santamaría, investigadora de tendencias internacionales de diseño, ha apuntado que “en el siglo XXI, la sociedad y su hábitat individual se transforma a una velocidad apabullante, tanto que no da tiempo a asimilar todos los cambios que se van sucediendo. En este contexto, uno de los focos de la evolución, a través del diseño y la arquitectura, es el hogar, la vivienda que alberga la vida cotidiana de los seres humanos. Y dentro de ella, la cocina, un espacio que se ha convertido en el centro de la convivencia familiar, no solo por la comida, sino también porque es el centro del reciclaje, un lugar de juego para los niños e incluso de trabajo”. A su vez, ha seguido explicando Santamaría, “hay una tendencia internacional en la que la cocina se ha convertido en el centro también de los espacios de trabajo, oficinas donde la cocina es un lugar de intercambio de ideas, de breve descanso y de encuentro más relajado con los compañeros”. Sobre la cocina por venir, Paloma Gómez, arquitecta, fundadora y directora de Open House y especialista en los movimientos contemporáneos de la arquitectura y la sociedad, señala que “será un espacio hiperconectado, de ocio, de trabajo, de salud y de relación. Un lugar de culto a la salud y al bienestar, así como del cuidado del medioambiente. Y hablaremos de appliving, dark kitchens, kitchenless y la cocina como no lugar”.

Por su parte, Cristina Mateo, Executive Director en IE School of Architecture and Design y experta en etnografía urbana, nuevos modelos de negocio y E-Transformation, ha resaltado que “la oficina por venir responde a la necesidad humana de buscar cobijo en un mundo donde el trabajo se ha redefinido como consecuencia de la digitalización y los cambios socio-demográficos. Ahora se puede trabajar en cualquier sitio, a cualquier hora, y hasta a cualquier edad. Por eso es más necesario que nunca, diseñar espacios que fomenten la interacción y los vínculos de comunidad”.