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Uno de los retos a los  que nos enfrentamos en el siglo XXI es el de evitar el calentamiento global provocado por la intensa actividad del ser humano.  Con este objetivo la sociedad está inmersa en un proceso de transición energética hacia un modelo que utilice fuentes de energía de bajas emisiones. Las empresas energéticas llevan años trabajando para facilitar esta transición. Repsol cuenta con una estrategia de carbono, basada en la mejora de su eficiencia energética, que le ha permitido reducir las emisiones de  todos sus procesos en  4,9 millones de toneladas de CO2 equivalentes, entre 2006 y 2018.

Europa da Luz verde al “Paquete de Invierno”

En el marco legislativo de la UE, el paquete de propuestas legislativas titulado “Energía limpia para todos los europeos” (Clean Energy for All Europeans) para el período 2020-2030, también conocido como el “Paquete de invierno”, tiene tres objetivos principales: dar prioridad a la eficiencia energética, lograr el liderazgo mundial en energías renovables y brindar un trato justo a los consumidores. Una de las medidas incluidas en este paquete de propuestas ha sido la Directiva de eficiencia energética en edificios, aprobada en mayo de 2018, que considera clave que en los próximos años se renueven los edificios en la UE con el objetivo de alcanzar un stock de edificios de consumo de energía casi nulo (NZEB) para 2050 y reducir en general el consumo energético de edificios de la UE, que ahora representa el 40% del total.

En esta transición energética, la renovación tecnológica de las calderas juega un papel fundamental, así como la combinación de las calderas tradicionales como complemento a las renovables, que garanticen el confort en los hogares junto a la reducción en las emisiones, y es aquí donde las calderas de condensación a gasóleo, por sus características de eficiencia, disponibilidad energética inmediata, almacenaje de producto y ausencia de costes fijos ofrece una ventaja competitiva clara frente a sus alternativas.

La sostenibilidad en el ámbito de la calefacción se basa en una diversificación energética manteniendo el confort en las viviendas, con el máximo respeto por el medioambiente. Repsol se ha convertido recientemente en una empresa multienergía que ofrece luz, gas y combustibles , para adaptarse a las condiciones de cada vivienda y zona geográfica.

Dentro de los combustibles de calefacción, uno de estos proyectos derivó en el lanzamiento de un nuevo gasóleo de calefacción, BiEnergy e+10, formulado específicamente para calderas de mayor eficiencia energética, que, junto con estos equipos, logra reducciones de emisiones de CO2 y consumos del 30%, además de reducir también las emisiones de otros gases como los NOX, SOX, CO, etc.

Cómo BiEnergy e+10 maximiza sus prestaciones en combinación con las calderas de condensación

Las calderas de última generación incorporan tecnología de condensación y quemador de llama azul. Además, en algunos casos los quemadores pueden ser modulantes o por etapas que adaptan el suministro energético de la caldera a la demanda de la vivienda, lo que permite aumentar todavía más el ahorro de combustible.

Gracias a la incorporación de la tecnología de condensación se aprovecha de manera más eficiente el contenido energético del combustible. Este mayor aprovechamiento energético supone una reducción del consumo de combustible promedio del 30% respecto a una instalación con caldera convencional.

Hasta hace tan sólo unos años, esta tecnología estaba prácticamente limitada al uso en calderas alimentadas a gas, ya que el contenido de azufre del gasóleo de calefacción comercializado en España hacía que este combustible no fuera compatible con esta tecnología, pero con la incorporación del gasóleo de calefacción de bajo azufre Repsol BiEnergy e+10, la tecnología de condensación también se puede implementar en calderas de gasóleo con total seguridad, sin riesgo de corrosión, y obteniendo las mejores eficiencias y por tanto, ahorros del mercado, ya que se trata de un gasóleo de calefacción con bajo contenido en azufre (inferior a 10 mg/kg).

En otros paíseseuropeos, los gasóleos de calefacción de bajo azufre son habituales desde hace tiempo, y en países como Alemania las calderas de gasóleo de condensación y llama azul son habituales en las viviendas. Repsol apuesta por impulsar este tipo de tecnología, más limpia y eficiente, para lo que lanzó este combustible de calefacción.

El gasóleo Repsol BiEnergy e+10 también se puede utilizar en calderas de gasóleo estándar y de baja temperatura. Sin embargo, en este tipo de calderas se alcanzan valores de eficiencia energética y ahorro inferiores a las de las calderas de condensación.

Mayores prestaciones y ahorros con los quemadores de llama azul y modulantes

El quemador de llama azul consigue una combustión más completa y uniforme, sin apenas hollín, con una temperatura de llama más baja y uniforme, lo cual reduce en gran medida las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOX). Este tipo de quemador opera a alta presión, lo que mejora la pulverización del gasóleo, optimizando la combustión y minimizando emisiones de monóxido de carbono y partículas mejorando así el rendimiento de las calderas al disminuir el ensuciamiento en las superficies de transmisión de calor con el consecuente ahorro de combustible. Además, algunas de las calderas de última generación incorporan quemadores modulantes o por etapas que adaptan el suministro energético de la caldera a la demanda de la vivienda, lo que permite aumentar todavía más el ahorro de combustible.

Comparar es la mejor opción

Cuando se plantea una nueva instalación térmica, ya sea por sustitución de una antigua o en una nueva construcción, es recomendable estudiar las diferentes alternativas de calefacción y ACS (agua caliente sanitaria), teniendo en consideración, entre otras opciones, el gasóleo como una fuente de energía eficiente y versátil que tiene un papel relevante en la transición energética por la reducción en las emisiones y su competitividad en precio. En este sentido, Repsol ofrece estudios comparativos energéticos que aportan mayor información al consumidor para que pueda decantarse por la fuente energética que más le convenga en su caso.

Producto recomendado por los principales fabricantes

El gasóleo Repsol BiEnergy e+10 está recomendado por los principales fabricantes de calderas (Tifell, Viessman, Wolf, Bosch, Ferroli, etc.), como el más adecuado para obtener el máximo rendimiento y mantener las calderas en condiciones de estreno durante más tiempo, ya que está formulado específicamente para su uso en estos equipos, minimizando también las emisiones a niveles similares a los del gas natural cuando se emplea junto con la tecnología adecuada. Además, gracias a su bajo contenido en azufre (inferior a 10 mg/kg) minimiza el riesgo de corrosión de los materiales de la caldera, alargando la vida útil de la misma.