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El pasado martes 18 de septiembre, el Consell de Ibiza aprobó un decreto en el que acuerda suspender la ejecución de las obras de demolición de la Casa van der Driesche durante un plazo máximo de tres meses. La aprobación del decreto se realiza después de que el Colegio Oficial de Arquitectos de Baleares (COAIB) presentase un recurso de alzada ante la Comisión Insular de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Patrimonio Histórico Artístico (Ciotupha) por su decisión del 2 de agosto de 2018 de denegar a esta obra la calificación de Bien de Interés Cultural (BIC). Esta actuación llega tras el contacto del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España con diversas autoridades de las Islas Baleares con el objetivo de mostrar su apoyo al Colegio en sus peticiones.

El Consell ha tomado la decisión de paralizar el derribo, planificado para los próximos días, para estudiar el recurso de alzada que ha presentado el COAIB.  La institución, además, podrá tomar medidas de forma subsidiaria frente al Ayuntamiento tal y como marca el artículo 23 de la Llei de Patrimoni Històric de les Illes Balears, que permite al Consell preservar los valores culturales de un bien inmueble, impidiendo cualquier obra o intervención en bienes integrantes del patrimonio histórico no declarados de interés cultural, ni catalogado. La demanda de los arquitectos es que este inmueble sea reconocido como Bien Catalogado.

El CSCAE solicitó mediante escrito que se tomen las medidas necesarias para la protección del citado inmueble para evitar su demolición ya que la desaparición de este edificio supondría una pérdida insustituible en el catálogo de bienes culturales correspondiente al patrimonio histórico suponiendo una pérdida irreversible.

En los últimos años los arquitectos, con los Colegios y su Consejo hemos trabajado por limitar la pérdida arquitectónica, especialmente en edificios del movimiento moderno y contemporáneo, que en el pasado ha hecho desaparecer obras de gran calado e importancia histórica y artística. Entre nuestras tareas se encuentra la defensa del interés general en la protección, conservación, enriquecimiento, fomento, investigación y difusión del patrimonio histórico. La protección de nuestro legado arquitectónico es uno de los pilares fundamentales para construir el futuro de nuestras ciudades.

La protección del patrimonio arquitectónico es un reto que en la actualizad se encuentra recogido en todas las legislaciones autonómicas de nuestro país, siendo las administraciones públicas quienes deben velar por la defensa de nuestra herencia cultural. Este año 2018 ha sido designado como el Año Europeo del Patrimonio Cultural; el patrimonio cultural tiene un valor universal para nosotros como sociedad. Es importante preservarlo y transmitirlo a las generaciones futuras y es por ello qué debe ser considerado bien de interés general.

En esta ocasión, la intervención de las administraciones públicas, en especial la del Consell de Ibiza, ha supuesto una prórroga inestimable para poder proteger la arquitectura contemporánea de nuestro país. Es por esto qué desde el CSCAE valoramos positivamente que las instituciones intervinientes hayan decidido volver a estudiar el caso y solicitamos, una vez más, que se declare su incorporación como Bien Catalogado para evitar su pérdida.

La Casa van der Driesche es un edificio de máximo valor patrimonial, obra de los arquitectos José Antonio Martínez Lapeña y Elías Torres Tur en los años 69-73 y se trata de uno de los edificios más significativos del movimiento contemporáneo español. La excelencia profesional de sus autores es de común aceptación y ostentan, entre otros, el Premio Nacional de Arquitectura 2016 por su contribución a la edificación y el urbanismo español en aspectos sociales, tecnológicos y sostenibles.