Escrito por Comunicados

El coworking, revulsivo para los negocios en la época postcovid

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Durante estas últimas semanas se ha materializado el regreso de los trabajadores a sus puestos de trabajo después de año y medio desde que las empresas se vieran obligadas a instaurar el teletrabajo.

Poco a poco, España va sacudiéndose del impacto COVID-19. Según las estimaciones del Banco de España, la previsión de crecimiento es del 6,3% para este año y alcanza el 5,9% para 2022.

Una base clave para esta recuperación son los espacios de trabajo, y en el actual contexto emergen con fuerza los coworking o espacios de trabajo flexibles, tanto para los autónomos, freelancers, start-ups o PYMES, como para para las grandes multinacionales.

¿Por qué? Tal y como explican desde Lexington los coworking ofrecen una serie de ventajas únicas respecto a los modelos de alquiler de oficinas tradicionales:

  • Flexibilidad y modelo de trabajo híbrido: Este tipo de espacios permiten que cada empresa se organice conforme a las particularidades de su negocio, ya sea a través de un modelo 100% presencial, una fórmula híbrida con rotación de equipos o un sistema de teletrabajo que de acceso a espacios de manera puntual. Es el ejemplo de The Valley Talent, headhunter especializado en perfiles digitales y tecnológicos de middle management y alta dirección, quienes destacan como factores clave de su apuesta por Lexington «la flexibilidad tanto del uso de los espacios como de los horarios de apertura y cierre, así como la gestión en cuanto a todas las labores de recepción y soporte en nuestro día a día. Además, para nosotros es también muy importante la confidencialidad y profesionalidad que nos ayudan a proporcionar a nuestros clientes y candidatos dada la actividad a la que nos dedicamos».
  • Reducción de gastos: Los espacios flexibles se han convertido en la opción más segura para rentabilizar el emprendimiento y para optimizar los recursos de compañías más consolidadas, ya que facilitan el pago por uso y cuentan con tarifas «todo incluido», donde los gastos de implantación u obras, mobiliario, comunidad, internet, etc. ya están contemplados.
  • Reducción del riesgo: Mientras que en un alquiler convencional los contratos suelen ser de varios años, los espacios flexibles permiten a las empresas contar con una oficina por periodos desde un mes, a la vez que posibilitan aumentar o reducir el espacio en función de las necesidades.
  • Ubicación: Estar en el centro financiero de una ciudad posibilita el encuentro con posibles socios, inversores, accionistas y, por supuesto, incrementa el bienestar de los equipos, ya que facilita las conexiones y reduce considerablemente el tiempo destinado diariamente al transporte.
  • Sinergias: Compartir espacios comunes fomenta las relaciones laborales, lo que permite conectar con la comunidad, ampliar la red de contactos y generar sinergias con otros negocios. Así, según The Valley Talent, «la ubicación tanto de compañías nuevas como consolidadas en espacios flexibles tiene importantes ventajas. La primera de ellas es que proporciona una mayor visibilidad a los negocios al estar ubicados en un mismo entorno con otras compañías entre las que pueden surgir sinergias. Además, facilita el networking, fundamental para cualquier idea de negocio».
  • Tecnología: Los espacios flexibles están a la vanguardia en las nuevas herramientas tecnológicas. Lexington, por ejemplo, ofrece a sus clientes servicios de oficina virtual y acceso a su comunidad online, además de instalaciones tecnológicas ad-hoc para compañías con necesidades más especiales en este sentido.

Una serie de ventajas, especialmente la de flexibilizar los periodos de contratación, son las responsables de que este tipo de entornos cuenten cada vez con más adeptos y de que las demandas se hayan incrementado en casi un 60% en las últimas semanas desde que se pusiera en marcha la operación «vuelta a la oficina».

 


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