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Actualmente, la preocupación existente por el medio ambiente se ha extendido a la gran mayoría de los sectores de la construcción. Por esta razón, los agentes de la construcción se plantean un cambio en el desarrollo de las ciudades modernas, buscando un desarrollo de las mismas en término de sostenibilidad a largo plazo, y en este aspecto es indispensable realizar una construcción con técnicas y tecnologías que permitan mejorar la calidad del medio ambiente.

Una de las consecuencias del desarrollo de nuestras ciudades modernas es la urbanización, la cual ha sustituido la cobertura natural del suelo cambiándola por vías y edificios, que han sido construidos con materiales como hormigón y asfalto. Mientras tanto, el modo de vida urbano actual precisa, cada vez más, de espacios de expansión, zonas de relación y micro pulmones que favorezcan una renovación del aire. Tradicionalmente estos espacios se han configurado como parques y jardines visitables, zonas de paseo y zonas decorativas a pie de calle, que ofrecen un aspecto agradable y desahogado y un ambiente más fresco a la ciudad.

Por ello, en la actualidad y debido a la falta de espacio se ha recurrido a las ‘cubiertas verdes’ con el fin de contribuir a un medio urbano más sostenible, en el que las cubiertas de los edificios no sean meros espacios de desecho, si no que constituyan espacios útiles para ayudar a suplir las necesidades de los habitantes, mejorando la calidad del aire, reduciendo la contaminación…

Así, una cubierta bien planteada proporciona carácter al edificio, a la vez que multitud de beneficios si obramos de forma coherente. Sin embargo, a pesar de que las cubiertas ecológicas todavía son algo poco frecuente en nuestro país, poco a poco vemos más edificios que optan por este tipo de instalaciones para coronar sus azoteas. En este sentido, las cubiertas vegetales cada vez más son consideradas como un bien preciado, generando un nuevo espacio de esparcimiento y disfrute, que permite contribuir a mejorar el medio ambiente de nuestra ciudad, aumentando incluso las propiedades técnicas que aporta a nuestro inmueble. Es, habitualmente en edificios singulares, sedes corporativas de empresas interesadas en vincular su marca a una imagen de innovación y preocupación por el medio ambiente o edificios de la Administración o financiados con fondos públicos, donde más se está vislumbrando este sistema, con el objetivo de servir de ‘punta de lanza’ o ejemplo para todos los demás.

¿En qué consisten?

“Cubierta ecológica, cubierta ajardinada, verde o vegetalizada, significa una cubierta donde se ha aprovechado la superficie de la cubierta para plantar plantas”, define el Product Manager de Impermeabilización de Krypton Chemical. Se trata de zonas ajardinadas construidas sobre una superficie impermeable. “Normalmente las azoteas, terrazas y cubiertas de los edificios son los espacios más usuales para este tipo de envolventes arquitectónicas utilizadas en arquitectura sostenible”, detallan desde Projar Group. Del mismo modo Ana Novo, Responsable del Departamento Técnico de Teais las describe como cubiertas en las que se utiliza la superficie de la misma para la realización de jardines. “También cabe la posibilidad de hacer cubiertas que tengan pavimentos de morteros u hormigones fotocatalíticos”.

No obstante, es importante destacar que “si cubrimos de plantas una cubierta obtendremos una cubierta vegetada no una ‘cubierta ecológica’”, especifica Josep Lluís Puig, Responsable de Proyectos y Prescripción de Rollgum-Firestone BP Spain. Por ello, añade que se entiende como ecológica aquella cubierta que tiende al mínimo mantenimiento tanto por el ajustado grosor de substrato, no superior a 15 cm, así como por el uso de especies vegetales resistentes con poca exigencia de riego, normalmente planta crasa. “Suelen ser cubiertas no transitables que aportan vegetación tapizante de poca altura (sedums)”.

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