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Así lo manifestaron ayer varios representantes del organismo colegiado durante la celebración del simposio “Los futuros de la Plaza de la España”, organizado por el COAM y la Fundación Arquitectura a través del Madrid Think Tank, impulsora del proyecto “Piensa Plaza de España”.

La conferencia, incluida en el marco de la XI Semana de la Arquitectura, contó con la participación de Javier Hernández, director general de Planeamiento del Ayuntamiento de Madrid; Fermín Vázquez, arquitecto responsable de la ejecución del proyecto del futuro Hotel VP de Plaza de España y Carlos Lahoz, director de Madrid Think Tank, además de una Fila 0 en la que intervinieron Nicolás Maruri, en representación del COAM, Jon Aguirre de Paisaje Transversal, Alberto Tellería de Ciudadanía y Patrimonio, Javier Pérez de VP Hoteles y Francisco Pol, arquitecto y urbanista.

El acto sirvió para que Javier Hernández, director general de Planeamiento presentase formalmente en la casa de los arquitectos el plan de 80 millones de euros anunciado recientemente por la alcaldesa Ana Botella con el objetivo de regenerar este espacio público creando nuevos pasos subterráneos para el tráfico rodado y ampliando las zonas peatonales. Esta iniciativa quiere contar además con la participación ciudadana para que sean las personas quienes aporten ideas y sugerencias respecto a los usos que se podrían dar a la nueva plaza. El proyecto, aunque aún no es definitivo, despertó las críticas de los arquitectos que mostraron sus dudas sobre el mismo.

En palabras de Carlos Lahoz, director de Madrid Think Tank, “la voluntad del Ayuntamiento de recuperar del abandono actual la Plaza de España es una oportunidad extraordinaria para convocar la opinión de todos los agentes interesados y tratar de alcanzar el mayor consenso en las decisiones, lo que se traducirá en la mejor acogida del proyecto definitivo. Por otro lado, nunca ha existido un plan integral para la Plaza de España, y este es el momento ideal para poder por fin elaborar un plan completo que dé coherencia a todo el conjunto y dejar atrás la urbanización fragmentaria de siempre”.

Madrid Think Tank ha querido promover el debate entre los profesionales con la iniciativa Piensa Plaza de España, un proyecto similar al que ya llevaron a cabo el año pasado con Piensa Sol y con el que pretende recabar propuestas e ideas para que la Administración pueda tenerlas en cuenta en su planificación urbanística. Como punto de partida para esta reflexión la sede del COAM acogerá durante los próximos meses una amplia exposición con fotografías históricas de la Plaza de España.

Según José Antonio Granero, decano del COAM, la rehabilitación de una zona urbana de este tipo es sumamente compleja. “El Ayuntamiento ha presentado un análisis interesante, que abre la posibilidad de plantearse las preguntas adecuadas, pero acompañado de propuestas que avanzan demasiado en una dirección que puede no ser la correcta. La rehabilitación de un espacio de esta complejidad, no se resuelve de modo sencillo, y se precisa la intervención en primer lugar de los profesionales, para poder abrir un proceso de participación abierta con la formulación de las preguntas adecuadas.” Así aplaudió como ejemplar el proceso participativo que se desarrolló en Madrid Rio.

Para los arquitectos, los principales retos a superar en la rehabilitación de la Plaza España pasan por reducir el tráfico, superar el desnivel del terreno, que también dificulta la búsqueda de soluciones arquitectónicas, y la conversión de la zona en un núcleo urbano estratégico que rompa su aislamiento y facilite la conexión con otros puntos de interés turístico, Palacio Real, Conde Duque, Senado, Ópera, etc… y con las espacios verdes del centro de la capital, Campo del Moro, Parque del Oeste, Madrid Río, etc….

En las intervenciones se trató la actividad turística como un elemento de estimulación de la actividad económica, social y cultural de la ciudad, así como la necesidad de prestar especial atención al patrimonio arquitectónico, a la escala y la caracterización de los usos que se prevean en la Plaza, y en su entorno, más allá de la pura movilidad. Es necesaria una redefinición estratégica en la planificación urbana de la Plaza de España.

Puerta abierta a la colaboración público privada

En lo que estuvieron de acuerdo todos los asistentes es en la necesidad de contar con la iniciativa privada para la rehabilitación de la plaza. Javier Hernández recordó que las limitaciones a la inversión en el proceso de estabilización presupuestaria del consistorio, hacen que la participación de inversores privados sea clave para el proyecto. Según Hernández, el 51 % de los 81 millones que costaría el plan de la administración se amortizarían vía ingresos provenientes de nuevas plazas de aparcamiento construidas bajo la superficie y de las nuevas actividades comerciales y hoteleras que se establezcan en la Plaza de España, además de por otros modelos de colaboración público privada.

Para la generación de ingresos que ayuden a sufragar el coste de la remodelación de la plaza también juega un papel importante el turismo, dado que gracias a éste se generan importantes flujos de capital donde es más intenso. Sobre esta base, el COAM animó al Ayuntamiento de Madrid a ser más ambicioso y promover un debate internacional que sirva también para convertir este espacio en un atractivo turístico único en el mundo. Por su parte, Fermín Vázquez, arquitecto responsable de la ejecución del proyecto del futuro Hotel VP de Plaza de España, aprovechó su intervención para adelantar que en los próximos días dará a conocer su proyecto definitivo para que en breve comiencen las obras de construcción. “Algunos sitios de la ciudad reclaman edificios singulares, proyectos de alta calidad arquitectónica y eso ha sido una prioridad para nosotros”.

Plaza de España se ha convertido en los últimos años en uno de los grandes centros urbanos más olvidados de la capital. Por ella transitan diariamente 53.778 personas y circulan 222.239 vehículos y, sin embargo, hace 45 años que no se lleva a cabo ninguna iniciativa urbanística en la zona. La plaza cuenta hoy con una superficie de 27.000 metros cuadrados y una superficie construida colindante de 260.000 metros cuadrados, más que el complejo de las Cuatro Torres en Castellana, la cual está destinada en su mayoría a oficinas y hoteles mientras que sólo un 2% es deámbito comercial. Esto supone que uno de cada dos turistas que llega a la capital visite la Plaza de España.