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El intercambiador de transportes (HUB), que se concibe como una estructura independiente a nivel de calle, se sitúa en el borde sur de la plaza definida por Daniel Libeskind en el Masterplan. La Plaza está delimitada por las calles Fulton, Greenwich y Church al norte, oeste y este, respectivamente, y la Torre 3 en el sur. El edificio es un nexo de unión entre los espacios que se abren a través de City Hall Park y la Iglesia de St. Paul, con los jardines del Memorial del WTC y Battery Park, a lo largo del río Hudson.

El Oculus es una estructura que se caracteriza por sus arqueadas columnas de acero, dispuestas en forma elíptica. Es de aproximadamente 350 pies de largo (106 metros) y 115 pies de ancho en su punto más amplio (35 metros) y una altura de 96 pies (unos 30 metros) hasta su cenit. La estructura de acero se extiende en forma de alas extendidas que forman dos pérgolas sobre las zonas norte y sur de la plaza, con una altura máxima de 168 pies (51 metros).

El acceso al Oculus se proporciona a través de dos entradas localizadas al este y oeste del edificio central, en el eje de las calles Church y Greenwich, respectivamente. Cada entrada da acceso a dos rellanos de escaleras simétricos, que cuentan también con ascensores cilíndricos de cristal. Desde este nivel, los usuarios descienden aproximadamente 7 metros al nivel del vestíbulo superior, donde la apertura elíptica interior tiene su mayor dimensión: aproximadamente 400 pies de largo (122 metros), por 216 pies (66 metros) de ancho. Desde este punto, los usuarios tienen acceso a las líneas de metro, a las Torres 2, 3 y 4, así como las galerías comerciales.

Desde la el vestíbulo superior, los visitantes descienden otros 6 metros hasta el nivel del vestíbulo principal. En este nivel se encuentra elárea comercial del HUB y ofrece acceso peatonal al Fulton Street Transit Center por el este, al PATH Hall y a Brookfield Place por el oeste y a la calle Liberty por el sur. Desde la zona del vestíbulo a 160 pies (49 metros) por debajo de la cúspide de la apertura cenital retráctil, de 330 pies de longitud (100 metros), los transeúntes se encuentran un amplio espacio diáfano, libre de columnas. Aunque el Oculus toma como inspiración múltiples tradiciones culturales (la mandorla bizantina, las alas de los querubines del Arca de la Alianza o las alas protectoras de las urnas egipcias), su silueta puede resumirse, según Santiago Calatrava, en la imagen de un pájaro liberado de las manos de un niño.

La línea 1 del metro divide en dos partes el solar por debajo de Greenwich Street. Al oeste de la línea 1 y a dos metros y medio por debajo del Transit Hall, los usuarios llegan a la entreplanta, caracterizada por el PATH Hall, que cuenta con una superficie de unos 6.000 metros cuadrados. Las costillas de acero de 88 metros se elevan 10,6 metros sobre el suelo que sustenta los jardines del Memorial del World Trade Center. A lo largo del eje norte, a nivel de la entreplanta, bajo la calle Fulton, un corredor de 100 metros de largo, el West Street Concourse, conecta el intercambiador con el centro Brookfield Place. Las columnas abovedadas del vestíbulo se alzan 9 metros por encima del suelo de piedra y suponen una extensión de la estructura del vestíbulo del PATH. Los pasajeros que transitan por el PATH Hall descienden unos 4 metros hasta los 4 andenes de las líneas de tren de cercanías del PATH. Los andenes cuentan con luz natural que llega a través de amplias aperturas que conectan esta zona con el vestíbulo del PATH.

La escultural forma lograda a través de este diseño modular, basado en la repetición de costillas de acero, da uniformidad a la composición arquitectónica del complejo y aporta dignidad y belleza a los niveles inferiores del edificio, así como a las zonas de acceso peatonales. Entre cada costilla, el vidrio permite el paso de la luz natural, un importante símbolo de esperanza y vitalidad que inunda la instalación. Santiago Calatrava habla de la luz como un elemento estructural del HUB y explica que el edificio se apoya en «columnas de luz”. Por la noche, el edificio iluminado servirá como un pequeño faro para la zona del nuevo WTC. Cada año, el 11 de septiembre, así como en los días más cálidos, la apertura cenital del Oculus permite contemplar directamente el cielo de Nueva York, evocando al Panteón de Roma.