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El Edificio Salata destaca por su llamativa estética. Formas irregulares que “encarnan el contraste y la relación entre el espacio lleno y vacío, el espacio interior y exterior, el negativo y positivo; con el fin de crear las diferentes estructuras del edificio”, como explica su propio arquitecto Elías Bou Raffoul. Estructuras que han sido posibles gracias a la ligereza de Neolith, el material seleccionado para revestir la fachada del edificio.

El sistema de fachadas ventiladas de Neolith, aporta un ahorro energético de hasta un 40%, proporcionando un aislamiento continuo, y bloqueando la radiación solar directa. Este aspecto es fundamental en otras regiones geográficas con condiciones meteorológicas similares, donde las temperaturas pueden alcanzar los 50 º C.

Además otra de las caracterísiticas notables de Neolith, es su gran tamaño. Formatos de hasta 3.600 x 1.200 mm que proporcionan un alto aprovechamiento de la pieza y reducen los plazos de ejecución.

Volviendo a la estética del edifico, se han utilizado 3 colores distintos: Avorio, Nero y un tercer color desarrollado exclusivamente para el proyecto: Rojo Qatar. Todos ellos pertenecen a la colección Colorfeel, mostrando una vez más, la resistencia de Neolith a los rayos UV y cambios de temperatura.

El Edificio Salata es un extraordinario proyecto arquitectonico de Elias BouRaffoul (E-Square Architects), inalterable al paso del tiempo gracias al uso de materiales de alta tecnología como Neolith. Sinónimo de diseño, durabilidad, versatilidad y sostenibilidad, que lleva a la creación de espacios tan singulares como éste.