Escrito por Material en obra

El vidrio celular Foamglas® presente en el Museo convertido en el Instituto Aragonés del Arte Contemporáneo

Compartir

El museo Pablo Serrano es un museo dedicado a la obra del escultor aragonés Pablo Serrano (1908 – 1985). El museo situado en los antiguos talleres de oficios del Hogar Pignatelli, abrió sus puertas en 1994 después de la rehabilitación llevada a cabo por el arquitecto aragonés José Manuel Pérez Latorre.


Compartir
Compartir

La necesidad de incrementar los espacios del Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos – IAACC para conservar y divulgar sus colecciones impulsó la ampliación del edificio. La ampliación triplica el espacio útil, que pasa de 2.500 m2 a los más de 7.000 m2 actuales, de los cuales 3.000 m2 están destinados a espacios expositivos. El 23 de Marzo de 2011 se inauguró el nuevo Museo convertido en el Instituto Aragonés del Arte Contemporáneo.

El vidrio celular Foamglas® es un aislante reciclado que se obtiene con el vidrio reciclado de lunas de coches (66%) y con arena (33%). Foamglas® es ignífugo (A1), impermeable a líquidos y vapores (μ = ∞), resistente a insectos y roedores, así como sustancias corrosivas, tiene una gran resistencia a la compresión (<160 ton/m2) y un bajo coeficiente de expansión lineal (9 x 10-6 K-1). Su impermeabilidad es la base de su aislamiento, ya que la introducción de vapor de agua y su posterior condensación reduciría tales propiedades al tener una mayor conductividad térmica. Por esto tiene un Lambda constante toda la vida del edificio (λD = cte) al no verse afectado por la humedad. Al estar fabricado principalmente de vidrio, dota al material de una gran duración y de la posibilidad de reciclarlo de múltiples formas, reduciendo así su impacto ambiental hasta obtener la categoría de material ecológico. Sus propiedades hacen que se utilice como aislamientos en cubiertas, techos, paredes, suelos, soleras, fachadas o muros internos. La utilización de una fachada ventilada ligera sobre el Foamglas ha permitido la disminución de los puentes térmicos de la fachada y el aumento de la eficiencia energética en el funcionamiento del edificio. La energía requerida por un edificio aumenta dramáticamente una vez un aislamiento se humedece. Si añadimos a esta ecuación los efectos de los puentes térmicos de las estructuras podremos obtener resultados muy insatisfactorios desde el punto de vista energético.


Compartir
Close