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En concreto, en el frente marítimo de Barcelona han sido instaladas con carácter de proyecto piloto un total de 7 unidades, que han sido conectadas a la red de tuberías ya existente, cuya construcción se realizó a finales de los años 80 con la vista puesta en los Juegos Olímpicos del 1992. Precisamente, su entrada en servicio ya constituyó en su día un novedoso acontecimiento en Barcelona, por tratarse de una de las primeras instalaciones de este tipo ejecutadas en España.

La red de papeleras neumáticas instaladas en Barcelona evacuarán diariamente un volumen de residuos que fluctuará según las estaciones del año y la mayor o menor afluencia de público a esta zona del litoral. Su vaciado se llevará a cabo en determinados momentos del día, desde la terminal de recogida, con el fin de garantizar en todo momento su disponibilidad. Precisamente, uno de los problemas que se trata de evitar con esta nueva gama de papeleras es su habitual desbordamiento, sobre todo en zonas muy turísticas.

“Las papeleras autolimpiables pueden ser la solución perfecta al problema derivado de la gestión de residuos urbanos en zonas que soportan una alta concentración de personas, como pueden ser playas, parques, cascos históricos o zonas de ocio”, asegura Carlos Bernad, director general de Envac Iberia.

La instalación llevada a cabo en Barcelona es la primera que se ejecuta en España y la cuarta de Europa. Actualmente, este tipo de papeleras han sido solo instaladas en Almere (Holanda) y Estocolmo (Suecia). En esta última ciudad han sido dispuestas en dos emplazamientos: en la zona portuaria y monumental de la ciudad, que recibe numerosos turistas todo el año, y en la plaza Mariatorget.

Barcelona, con un total de 9instalaciones de recogida neumática, es actualmente la ciudad con mayor presencia de esta tecnología de gestión de residuos. Además, fue la primera localidad en albergar en nuestro país un sistema de esta tipología, que fue incorporado a las infraestructuras de la Villa Olímpica en los Juegos de 1992. En estos momentos, alrededor de 40.000 viviendas barcelonesas, aparte de un gran número de comercios, están cubiertas con este sistema, lo que supone que más de 100.000 personas están atendidas por el servicio.