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En 2017 Estudio b76 ganó el concurso para el proyecto del nuevo Hotel Pestana CR7. Situado en Madrid, en el 29 de Gran Vía, en el edificio de Espasa Calpe, ocupa las plantas desde la tercera hasta a la novena, así como las maravillosas azoteas y torreones desde donde se domina una vista de 360 grados de Madrid.

Carlos Hernández-Carrillo, director de proyectos de Estudio b76, nos comenta: “Cuando nos pidieron que desarrolláramos el proyecto del futuro Pestana CR7 en pleno corazón de la Gran Vía madrileña, decidimos recuperar el espíritu de dos grandes momentos de esplendor. El primero corresponde a los Años Veinte del pasado siglo, cuando la apertura de esta vía empieza a consolidarse en su segundo tramo, de red de San Luis a Callao, convirtiéndose en referente no solo de España, sino de toda Europa. El segundo de esos momentos del que queríamos empaparnos se sitúa en los Años Cincuenta, cuando un Madrid recuperado de las heridas de la Guerra Civil y una economía internacional reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial, ofrece una nueva oportunidad de modernidad y glamour.”

Las 168 habitaciones, su ático aterrazado donde se ubica el restaurante con sus salones privados y Lounge Gastro Bar, así como su azotea solárium con mini piscinas y bar terraza con unas impresionantes vistas de la ciudad, convierten a este futuro hotel en un lugar privilegiado para atraer a los amantes de lo “bueno”, de los lugares especiales llenos de magia.

Las habitaciones combinan esos dos espíritus 20 y 50, que nos explicaban desde Estudio b76, podemos encontrar lámparas y sillas diseñadas en exclusiva, inspiradas en el diseño de los 50 italiano, mesa también de los 50 pero esta vez con espíritu nórdico, panelados, papeles pintados, mamparas retro iluminadas y la lámpara espejo del baño directamente conectados con el decó y el futurismo de los años 20.

Las vistas desde las ventanas nos conectan directamente con la historia de la Gran Vía, convirtiéndose en auténticos cuadros vivos, donde las fachadas eclécticas de los edificios colindantes terminan de completar la decoración.

Las zonas comunes del ático, restaurante, salón, coctelería, con las vistas del entorno siempre presentes, son el remate perfecto para a la vida social que se ha buscado para este hotel, destinado no sólo a sus clientes, sino y sobre todo para participar del pulso de una ciudad siempre viva y en continua renovación.

Las terrazas con sus diferentes orientaciones nos permiten encontrar el mejor rincón para nuestras intenciones: un brunch a las 12:00, un almuerzo al sol, un atardecer con una copa de champán o una velada en el mejor de los ambientes con la Gran Vía iluminada a nuestros pies.

La azotea, perfecto solárium de día o bar en las famosas noches de verano de La Capital, se remata con los torreones, auténticos espacios para el disfrute privado y donde hacer realidad aquella frase “de Madrid al Cielo”.