Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Considerando la faceta multidisciplinar de su estudio –igual realizan rehabilitaciones como proyectan edificios de nueva construcción de toda tipología-, ¿tiene alguna predilección por algún modelo arquitectónico en particular?, ¿qué opina sobre la especialización?

A lo largo de todos estos años, en el estudio, se han proyectado y construido todo tipo de edificios singulares tales como teatros, edificios universitarios, ciudades deportivas, aeropuertos, palacio de justicias, sedes de grandes complejos de oficinas, etc., y podemos decir, con absoluta sinceridad, que no tenemos predilección especial por ningún tema concreto y estamos abiertos a trabajar, con el mismo entusiasmo, en cualquiera de esos u otros programas arquitectónicos, independientemente de la especificación, tamaño del edificio o espacio de que se trate.

No creo excesivamente en la especialización, ya que tenemos ejemplos de grandes arquitectos que hicieron las mejores obras en los comienzos de su carrera. Aunque, no obstante, para cierto tipo de trabajos complejos, siempre ayudan las experiencias anteriores.

Aunque las preguntas que hacen se refieren a mi personalmente, tengo que señalar que mi trabajo está unido al de mis hijos, Mateo Ayala y Marcos Ayala, ya que hace más de quince años que trabajamos juntos, de lo que nos sentimos muy orgullosos, siendo el fruto de nuestra sociedad algo que se produce como equipo y me resulta difícil personalizar cualquier proyecto u obra que se realice en el estudio.

Profesor, decano, consejero, jurado de concursos… ¿qué más le gustaría realizar?

Yo, personalmente quiero dar lo mejor de mi mismo en las dos disciplinas que vengo ejerciendo a lo largo de mi vida: Arquitectura y Pintura.

Como docente, ¿qué valores encuentra en las nuevas generaciones de arquitectos? ¿Qué aprende de sus alumnos?

Como docente, mi experiencia está basada en más de quince años impartiendo clases de Proyectos Arquitectónicos en la ETSAM, posteriormente en la Universidad Camilo José Cela y, actualmente, llevo siete años dando clases en Italia en Cursos de Master que organiza la Universidad de La Sapienza de Roma.
Siempre he aprendido mucho de mis alumnos. Te mantienen fresco y con los ojos y oídos bien abiertos para no caer en la repetición y la monotonía.
Las nuevas generaciones tienen muchas más posibilidades de información que en mis años de estudiante y, por tanto, el alumno vocacional progresa con más rapidez que en épocas anteriores. No obstante, la crisis actual supone una carga muy pesada para los que terminan la carrera.

Aportar calidad de vida, realizar espacios públicos para el uso de los ciudadanos… ¿Qué valores defiende Gerardo Ayala, y su estudio, cuando se proyectan espacios para las relaciones humanas?

Nosotros, en el estudio, intentamos que nuestro trabajo valga para mejorar la vida de los usuarios de nuestros edificios o de los espacios públicos que tratemos.


Ver reportaje completo >>>>.