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El mercado de los cerramientos pasa por un momento decisivo, dado que las exigencias de los usuarios son cada vez mayores. La elección de ventanas, sobre todo del vidrio de éstas, que supone entorno al 80% de superficie de los vanos, resulta cada vez más determinante a la hora de lograr un gasto energético menor y, con ello, un ahorro económico y un mayor respeto al medio ambiente.

Se trata de cuestiones que cada vez tienen mayor importancia, no solo para arquitectos o constructores, sino también para el conjunto de la sociedad. Desde GUARDIAN GLASS llevamos años invirtiendo en investigación y desarrollo de nuestros vidrios para que nuestras soluciones cumplan con todas estas premisas.

Para satisfacer las necesidades y exigencias individuales de la ventana, y acertar entre el amplio abanico de posibilidades, es conveniente que establezcamos cuáles son nuestros objetivos y prioridades atendiendo a las particularidades del espacio donde se colocarán; aspectos tales como un buen aislamiento térmico, acústico, o protección frente a la acción directa del sol. Asimismo, resulta fundamental acudir a un profesional que nos proporcione la transformación y selección del vidrio más adecuado, como el que prestan los miembros fabricantes de la marca GUARDIAN SELECT™.

No obstante, en ocasiones sucede que nos habituamos a solicitar configuraciones de doble o triple acristalamiento por costumbre, o porque nos suena que alguien nos recomendó algo (pero no recordamos muy bien por qué), o sencillamente porque desconocemos los detalles más concretos que, por otro lado, pueden marcar la diferencia.

Tal vez, si nos detuviéramos por un instante y nos cuestionáramos por qué tomamos decisiones de esta forma, nos daríamos cuenta de que lo anecdótico y el boca a boca puede suponernos un gasto que no cubra nuestras necesidades.

Así pues, desde GUARDIAN SELECT™ hemos detectado cinco errores muy comunes en el mercado de la ventana relacionados con la elección del gas argón, en lugar de aire, como aislante del doble acristalamiento.

Mitos sobre el argón: lo que NO mejora la prestación de la ventana

  • Solicitar un doble o triple acristalamiento con argón entre dos vidrios estándar (Float/Float) para mejorar el aislamiento térmico (valor U), sin incluir un vidrio de capa con aislamiento térmico.

  • Pedir argón para mejorar la atenuación acústica y ofrecer un entorno con menos ruidos, sin incluir un vidrio laminado.

  • Ofrecer el argón como elemento bloqueador de la radiación solar que entra en el hogar, sin incluir un vidrio de capa con control solar.

  • Identificar el llenado de gas en la UVA (Unidad de Vidrio Aislante) solo cuándo visualizamos el tapón de cierre en el perfil.

  • No solicitar al fabricante de la UVA la Declaración de Prestaciones que garantiza el cumplimiento del Marcado CE.

Si buscamos incrementar el aislamiento térmico de la ventana, el argón es un buen elemento que ayuda a mejorarlo, siempre y cuando se combine con uno de los vidrios de capa con aislamiento térmico, como son los vidrios Guardian Sun, Guardian ClimaGuard o Guardian SNX60; cada uno de los cuales está recomendado para una aplicación específica. Con todas estas soluciones de vidrio GUARDIAN podemos reducir el valor U hasta dos o tres décimas.

En cambio, en vidrios sin capa de aislamiento térmico (como los Float o vidrios estándar), solo mejoraremos el valor U una décima; esto es un 50% menos. Recordemos que el valor U indica la transmitancia térmica global; cuanto menor es el valor U, menor será el paso de frío o calor a través de la ventana y, por tanto, mejor su capacidad aislante.

Así, por ejemplo, para los requerimientos específicos de bloqueo de la radiación solar y/o térmico, el vidrio más recomendado sería Guardian Sun o Guardian SNX60; se determinará si mejor uno u otro dependiendo de la exposición solar, siendo  Guardian SNX60 la mejor opción para las ventanas de mayor superficie o que reciben más cantidad de sol.

En lo referente al argón y aislamiento acústico, no está probado (en contra del pensamiento general) que el argón sea una barrera para el sonido. Algo que, en cambio, sí lo acreditan los vidrios laminados Guardian LamiGlass Acoustic, creados y desarrollados para lograr este objetivo concreto.

En definitiva, el argón no es, en contra de lo que se comunica en no pocas ocasiones, el elemento determinante a la hora de conseguir las mayores prestaciones del vidrio; y debemos concebirlo como un refuerzo para conseguir un mejor valor U exclusivamente.