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Los balances económicos de sus plantas de cogeneración en el 100% de los casos analizados, en base a la propuesta de OM y a los gastos de explotación actuales concluyen que no se cubren ni de lejos los gastos de operación. Hispalyt rechaza frontalmente la propuesta de OM, afirmando que de aprobarse el sector se verá obligado a parar sus instalaciones de cogeneración, lo que supondrá la estocada final para unas empresas que sufren desde hace siete años los efectos devastadores de la crisis motivada por la reducción drástica de la construcción de viviendas en España. 

La cogeneración fue promovida por la Unión Europea con directivas que animan a los países a su desarrollo. Diferentes gobiernos de nuestro país establecieron en consecuencia marcos regulatorios específicos con el objetivo de conseguir reducir la dependencia energética exterior, aumentar la eficiencia y disminuir las emisiones de gases efecto invernadero. 

En un contexto de elevados precios de la energía, las industrias españolas fabricantes de ladrillos y tejas, que requieren en sus procesos una alta demanda de calor susceptible de ser en parte cubierto por cogeneración,  han colaborado a estos objetivos llevando a cabo fuertes inversiones. El sector cuenta con 110 plantas de cogeneración con una potencia instalada de 250 MW. 

En julio de 2013 se publica un RDL que deroga el anterior régimen jurídico y económico y expone que establecerá un régimen económico con una rentabilidad razonable y que mientras la retribución será la que establecía el régimen anterior, menos los complementos por eficiencia y reactiva, realizándose una regularización cuando el nuevo régimen entre en vigor. Esto supone dejar “in albis” cuál será la retribución a partir del 13 de julio de 2013 de la cogeneración, a la que ya se le recorta un 12% la retribución al suprimirse el complemento por eficiencia y reactiva. 

La retroactividad de este RDL 9/2013 preocupó de manera extraordinaria al sector de fabricación de ladrillos y tejas. No obstante, la gran mayoría confiando en que sus inversiones en cogeneración obtendrían esa rentabilidad razonable anunciada siguieron en funcionamiento haciendo frente a sus costes de operación, con un  coste del combustible que supera los 115 € por MWh producido. 

Ahora, la propuesta de OM supone reducir el 35% sobre la retribución existente tras el 13 de julio de 2013; aproximadamente 100€/MWh, con lo que las instalaciones de cogeneración no cubren ni sus costes operativos por lo que se verán obligadas a parar y las inversiones de las empresas en cogeneración se convertirán en préstamos que habrá que seguir pagando, pero sin generar ningún ingreso, lo que no puede considerarse la tan anunciada “rentabilidad razonable” del RDL 9/2013. A esta situación habría que añadir que la retroactividad de la medida aprobada hará que las empresas del sector industrial de fabricación de ladrillos y tejas tengan que devolver más de 25 millones de euros de lo remunerado desde el 13 de julio de 2013. 

Es evidente que cerrarán las plantas de cogeneración lo que conllevará, a su vez, el cierre de muchas de las empresas del sector, incrementando el número de desempleos y agravando la profunda crisis del sector.

Esta situación se presenta motivada por un cambio de marco jurídico no justificado, ya que la cogeneración apenas ha alcanzado los 6.000 MW, por lo que solo se ha llegado al 65 % del objetivo fijado en el RD 661/2007, por lo que se deberían mantener las tarifas y primas reguladas en este RD. 

El sector de fabricación de ladrillos y tejas considera un error para la industria en la actual situación, y para la sociedad española, que la política energética varíe en función de quien gobierna en cada momento sin perspectiva de continuidad a las inversiones realizadas para lograr los objetivos de las medidas de eficiencia energética de la Unión Europea. Estas medidas crean una inseguridad jurídica, que provoca la desconfianza de futuras inversiones en nuestro país y la deslocalización de las ya existentes. 

El sector industrial de fabricación de ladrillos y tejas vienen transmitiendo su preocupación por el impacto negativo que sobre la competitividad de las instalaciones industriales están teniendo y tendrá la reforma energética en relación con la cogeneración. La situación del sector es límite; a la poca actividad de la construcción en los últimos años se suman estas perjudiciales medidas. 

Hispalyt considera que el Gobierno debe tener una referencia equivocada en cuanto al significado de la cogeneración que es lo que hace que esta propuesta de orden se ensañe sobre esta tecnología, haciéndola inviable y, por tanto, perjudicando gravemente a las industrias que han invertido en estas instalaciones para cubrir el total o parte de su demanda energética, al aplicarle unas retribuciones que no cubren ni los gastos de operación. 

Hispalyt y las empresas del sector afectadas por tener plantas de cogeneración, presentarán alegaciones a esta Propuesta de Orden al Consejo Consultivo de la Electricidad. No obstante, dado que el Gobierno no ha tenido en consideración las alegaciones remitidas anteriormente desde Hispalyt y otros sectores industriales a la Ley del Sector Eléctrico y al Real Decreto por el que se regula la actividad de producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, cogeneración y residuos, las empresas del sector están gravemente alarmadas por esta situación y advierten que se verán avocadas al cierre a no ser que el Gobierno tenga en cuenta sus alegaciones y rectifique los valores propuestos en la Orden.