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El nuevo Hospital Transfronterizo de Cerdaña, ubicado a 500 metros de la frontera con Francia, se concibe a través de una colaboración entre el Gobierno francés y la Generalitat de Cataluña, con el fin de atender a las dos poblaciones de las comarcas limítrofes a la frontera.

Este edificio, se sitúa en las afueras de la localidad de Puigcerdá, incluido en el El nuevo Hospital Transfronterizo de Cerdaña, ubicado a 500 metros de la frontera con Francia, se concibe a través de una colaboración entre el Gobierno francés y la Generalitat de Cataluña, con el fin de atender a las dos poblaciones de las comarcas limítrofes a la frontera.
Este edificio, se sitúa en las afueras de la localidad de Puigcerdá, incluido en el nuevo plan de ordenación, que está caracterizado por una fuerte urbanidad. La parcela en la que se inserta se ubica a una altura de 1.200 metros sobre el nivel del mar, presentando una notable pendiente al Norte, que se caracteriza por las altas montañas.

El programa definido en el concurso, consistía en la construcción de un centro de asistencia primaria integrado en el hospital, en él se incluyen dos unidades de hospitalización, urgencias, bloque quirúrgico, hospital de día, hemodiálisis y consultas externas.

El hospital se coloca totalmente en la zona Norte del solar, ya que, de esta manera, se consigue un gran espacio libre, aproximadamente 10.000 m2 en la fachada Sur del edificio, evitando que la sombra del bloque de viviendas de cinco niveles, ubicado frente al hospital, lo oscurezca.

Este nuevo desarrollo se plantea de manera que pueda estructurar y definir la nuevaárea de la ciudad, formalizando las calles del planeamiento y estructurando una gran plaza arbolada delante de él. Este espacio arbolado se sitúa en la zona final de la traza del paseo urbano, uniendo el núcleo actual de Puigcerdá con el nuevo ensanche proyectado. La plaza es el espacio final del paseo, y actúa como vestíbulo urbano del nuevo edificio del hospital. A la vez, la alta torre de instalaciones, define el final de la perspectiva del paseo, actuando como hito urbano.

Por razones urbanísticas, de sostenibilidad y funcionales se propone un volumen único y compacto, que se plantea a través de una serie de patios interiores que han permitido conseguir un edificio en el que todas las estancias cuentan con luz natural. Este volumen tiene una sección trapezoidal, y está caracterizado por la pendiente de una única cubierta que va de Sur a Norte, relacionando la gran cubierta con la plaza central y organizando un espacio único que se relaciona con las altas montañas del entorno.

Además, el volumen se adapta a la geometría de las calles posteriores a la plaza, enlazando compositivamente el hospital con las viviendas. Todo el edificio se desplaza 12 metros hacia el Sur, posibilitando un buen asoleamiento a las viviendas que se ubican en la parte trasera del hospital. Se ha diseñado todo el hospital con una matriz de 7,20 x 7,20 que permite modificar fácilmente las distribuciones y hacer cambios funcionales cuando el hospital lo demande.

Se ha buscado que con su volumetría tuviera una imagen contundente, de gran equipamiento y de hito urbano, para caracterizar el nuevo ensanche urbano de Puigcerdá. Su composición horizontal, la gran cubierta y el contrapunto vertical de la torre de instalaciones organizan y personalizan todo su entorno.

El edificio se proyecta orientado a Sur, lo que le proporciona una buena insolación. Al ser un volumen compacto se optimiza la eficiencia energética y sirve, además, para protegerse del frío. Para la captación solar, todas las habitaciones de las unidades de hospitalización, y las principales piezas de asistencia y espera de los usuarios, tienen una buena insolación a partir de las fachadas de los patios interiores y de las claraboyas del techo.

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