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El Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, ha sido sometido a un proyecto de reforma integral de tal magnitud que fue necesario, por parte del estudio Planho Consultores, realizar un somero proceso de feed-back continuo, con reiteradas iteraciones sobre el proceso del proyecto, recopilando datos, definiendo el alcance, gestionando expectativas, identificando riesgos y oportunidades… todo ello repitiéndose hasta llegar a alcanzar un resultado equilibrado entre lo deseable y lo posible. Esto ha sido necesario tenerlo en cuenta ya que si en un hospital de nueva planta ya es manifiesta la complejidad existente a la hora de proyectarlo, en el caso de una reforma integral se dan circunstancias que la incrementan y acentúan, principalmente porque se actúa en un edificio con actividad continuada, en el que a la hora de intervenir acaba siendo más importante el ‘cómo se interviene’ que la propia intervención a realizar.

Esta complejidad se muestra perfectamente en el complejo hospitalario Virgen de la Arrixaca de Murcia, dado que en su estado previo mostraba dos edificios: el hospital materno infantil y el hospital general, los cuales se encontraban conectados a través de una pasarela. Antes de la intervención convivían, en una misma parcela, un Centro de Especialidades, un Hospital General, un Hospital Materno Infantil, un Hospital de Día y en los últimos años se había incorporado un importante aparcamiento conáreas comerciales y una escuela de enfermería. Por todo esto, en este proyecto, el estudio parte del Hospital Materno Infantil existente, llegando a un conjunto consolidado, un único edificio donde existen espacios ampliados y partes reformadas.

Con todo esto se ha proyectado el edificio previo del Hospital Maternal, como un paralelepípedo que agrupó aquellos usos clínicos y de acceso más público, como las consultas, además de otros servicios generales. Este nuevo edificio se comporta como un volumen contundente, que elimina el juego de volúmenes, entrantes y salientes que precedían al edificio existente, presentando una fachada principal limpia, lisa y uniforme, que encuadra al conjunto en el entorno.

Por otro lado, el ala Este, que en sus inicios contenía la hospitalización, se amplía y el núcleo de comunicaciones principal hace de eje de simetría con respecto al segundo bloque de hospitalización añadido. El resultado son dos paquetes de hospitalización idénticos en cuatro niveles claramente diferenciados, en la zona Este el hospital de la mujer y al Oeste el bloque pediátrico. Aquellos apoyos necesarios se cruzan con la hospitalización trasversalmente, generando una segregación de circulaciones en peine, simétrica con respecto al núcleo de comunicaciones.

Además, se hizo patente que el hospital necesitaba una clara red básica de circulaciones que uniesen la arquitectura no solo espacial sino también funcionalmente. Por ello, el vestíbulo recorre longitudinalmente el edificio clínico, conectando puntualmente con los dos bloques de hospitalización. Desde el estudio plantean este esquema lo más natural e intuitivamente posible para ahorrar tiempos de desplazamiento tanto en elámbito clínico como en el ambulatorio y de servicios.

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