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El Hotel H10 Urquinaona Plaza, se ubica en un antiguo edificio de viviendas de la segunda mitad del siglo XIX. Se trata de una finca urbana entre medianeras, típica del Ensanche Barcelonés y que se encuentra situado en el número 2 de la Plaza Urquinaona.

La rehabilitación para su cambio de uso, siguiendo las estrictas pautas de conservación de su particular interiorismo, ha sido llevada íntegramente por el equipo de GCA Architects, con Josep Riu al frente.

El edificio data de 1869 y pertenece al Sector de Conservació de l’Eixample, protegido con el Nivel C por el Pla Especial de protecció del Patrimoni Arquitectònic i Catàl.leg del districte de l’Eixample y regulado por la Ordenança de Rehabilitació i Millora de l’Eixample de la ciudad de Barcelona.

El equipo redactor de GCA junto con la Comissió Tècnica de Manteniment i Millora de l’Eixample y la Propiedad buscaron las soluciones más adecuadas, para compatibilizar la preservación de los valores tipológicos y patrimoniales del edificio original, en la adaptación del programa y cumplimento de la normativa vigente para su nuevo uso y los costes económicos.

El edificio original cuenta con unas dimensiones aproximadas de 19,20m de fachada, en la calle Urquinaona, por 29,00m de profundidad, con una superficie de unos 478 m2 por planta. Además se ordenaba en seis crujías estructurales paralelas a las fachadas que variaban entre 5,40m y 3,15m.

En noviembre de 2011 la Comissió Técnica aceptó la transformación de edificio bajo una serie de condicionantes, siendo conscientes de las limitaciones y condicionantes que comportaba una actuación de este tipo. Entre ellas destacaba la necesaria conservación de los elementos que componen la volumetría general del edificio, fachadas, crujías, forjados… Se debía conservar, además, tanto el patio interior de manzana, la escalera principal del edificio, barandilla y pavimentos que la componen. Y sobre todo, en la mayor parte de los elementos de cerramiento, se debía utilizar el cristal lo más transparente posible.

Así pues, la actuación que se llevó a cabo mantuvo estas pautas, incorporando además, la construcción de una planta sótano bajo el edificio actual y el recalce de los cimientos originales. Se añadió una planta destinada íntegramente a instalaciones (planta 7). Del mismo modo, el programa se debía adaptar a Hotel de 4*, teniendo en cuenta la circulación-evacuación, y la instalación de distintos elementos como una segunda escalera, ascensores, montacargas, estancias, espacios comunes, zonas de servicio…

La entrada de los clientes al hotel se realiza por el doble espacio de acceso, a través de dos portones de madera originales de cinco metros de altura, espacio en el que se han conservado cornisas, techo y portones laterales.

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