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El Arzobispado de Tarragona junto con ON-A Arquitectura inició la rehabilitación del Seminario Pontificio, un edificio construido en 1883 y que atendió la formación de sacerdotes hasta 1968. Con la reforma de este emblemático espacio de 7.000 m², situado en la Acrópolis de Tarragona, el Arzobispado aspira a poner al servicio de la sociedad un espacio de aprendizaje, reflexión y debate sobre la cultura y el conocimiento.

La obra del seminario de Tarragona es un proyecto donde se mezclan la arquitectura histórica del edificio y la nueva arquitectura moderna e innovadora a través de soluciones y materiales de última generación. Esta es la esencia que se le ha querido transmitir al proyecto, una mezcla entre emoción y espacio funcional, a través de la proyectación luminotécnica.

Las luminarias utilizadas se encuentran totalmente integradas en la arquitectura creando una sensación y ambiente emotivo y envolvente en zonas como el claustro y la capilla; y también se ha querido crear un espacio funcional en las oficinas, además de querer resaltar su arquitectura.

El Seminario desarrollará actividades estructuradas en tres áreas: formativa, cultural y social. A través de la programación de exposiciones, conciertos, conferencias o programas de formación para empresarios, el nuevo espacio pretende convertirse en un centro de referencia en la transmisión de valores, y aportar referentes para el hombre y la sociedad.

Así pues, El objetivo del proyecto era convertir el edificio del Seminario de Tarragona en un espacio que sea un referente cultural para la ciudad. Un centro de estudio de prestigio donde ciencia, arte, religión e historia formen parte de la esencia del proyecto. Una voluntad clara de abrir el edificio a la ciudadanía, de descubrir todos sus espacios y de mostrar al mundo un patrimonio cultural único que ahora está oculto.

Dotar al edificio de la más moderna tecnología para albergar todo tipo de eventos culturales pero con un gran respeto a lo histórico recuperándolo, conservándolo y enfatizándolo. Espacios singulares como la capilla de Sant Pau, la Muralla Romana, el Paraninfo o la Biblioteca histórica se muestran ahora con todo su esplendor dentro de una propuesta contemporánea, respetuosa pero contundente.