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Todas las instalaciones de los edificios son importantes, sin lugar a dudas. La particularidad de las de aire acondicionado reside en que de ellas va a depender el confort y la salubridad de los espacios a los que dan servicio. Por eso, es importante poner especial cuidado a los requerimientos de cada inmueble, adecuando el proyecto tanto a las características del edificio como al uso del mismo. «Como en todo tipo de instalaciones que forman parte de cualquier construcción, existen tres cuestiones básicas que todo ingeniero proyectista debe de contemplar y mantener como meta del proyecto. En primer lugar, y de forma lógica, el cumplimiento de todas las normativas y legislaciones vigentes. En segundo lugar, la máxima eficiencia energética posible mediante el uso de energías limpias, que en todas las instalaciones son posibles -geotermia, aprovechamiento solar, enfriamientos nocturnos, etc.- y el cero derroche de energía producida mediante los diferentes tipos de recuperación existentes. Y en tercer lugar, la sencillez, tanto del diseño como en el uso de los equipos y en el mantenimiento. La sencillez no está reñida con la más alta tecnología y la eficiencia energética», explica Francisco Mazarías, Director de I+D+i de Termoven. Así, Antonio Barrón, Responsable de Marketing y Oficina Técnica de Airwell Ibérica, afirma que «a la hora de diseñar y proyectar una instalación, es conveniente poder disponer de la mayor información posible, tanto del propio edificio -estructura, materiales, orientación…- como del uso que va a tener -ocupación, horarios, iluminación, etc.-. Esto ayudará a definir el sistema más apropiado e, igualmente, influirá decisivamente en la eficiencia energética de la instalación». En la misma línea, Santiago González Marbán, Director del departamento Técnico de Daikin España, puntualiza que «cuando se acomete el diseño de una instalación de aire condicionado es necesario realizar un estudio pormenorizado en el que se analizan múltiples parámetros que parten desde lo más general, teniendo presente el uso que se va a hacer de la instalación -no es lo mismo un centro comercial que un hospital, por ejemplo-, hasta lo más concreto. También se deben tener en cuenta cuestiones clave como la localización geográfica del edificio -si está en una zona de clima cálido o, por el contrario, se encuentra en una zona con un clima más extremo-, su orientación o las zonas de mayor o menor incidencia de luz y calor, que son también factores a tener en cuenta a la hora de decantarse por una u otra solución. Igualmente, hay que realizar un estudio de parámetros todavía más técnicos para determinar la potencia necesaria, la instalación y el cableado, la mejor ubicación de las máquinas exteriores, el tipo de unidades interiores, etc.».

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