Escrito por Comunicados

AEA porpone un IVA verde para impulsar el sector de la rehabilitación

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Fundamental en el proceso de recuperación económica para del sector de la construcción serán las obras de rehabilitación y reforma sobre el parque inmobiliario de nuestro país. Desde la AEA -la Asociación Española del Aluminio, que representa a más de 600 empresas del sector- se aboga por que estos trabajos sean tomados, además, como oportunidad para mejorar la eficiencia energética de las construcciones y para emplear sistemas y materiales con un bajo impacto medioambiental.

En torno al 47% de la energía producida a nivel mundial es consumida por edificios y construcciones. Por ello, estimular la rehabilitación debe ser un aspecto clave en el camino en la búsqueda del ahorro energético y en el objetivo de reducir los gases de efecto invernadero.

Si bien se están adoptando medidas desde Administraciones Públicas como el impulso de planes renove para la rehabilitación en varias provincias y ayuntamientos, desde las industrias del sector se plantean otra serie de medidas que favorecerían tanto al sector, como al usuario, a las Administraciones Públicas y, como no puede ser de otro modo en un momento tan crucial para el planeta y los recursos como este, al medio ambiente.

Por ello la Asociación Española de Fabricantes de Fachadas Ligeras y Ventanas (Asefave) lleva desde el pasado mes de julio reuniéndose con representantes de diferentes Administraciones Públicas e instituciones presentando sus propuestas para estimular las obras de rehabilitación en nuestro país, entre ellas la de un Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) “verde”.  Este IVA “verde” estaría ligado a la sustitución de ventanas, protecciones solares y cerramientos en los hogares españoles por otros energéticamente más eficientes, algo clave para alcanzar los objetivos de ahorro energético y de reducción de gases de efecto invernadero.

La AEA se suma a esta propuesta de Asefave. En palabras del Secretario General de la AEA, Jon de Olabarria, esta iniciativa es “necesaria”, si bien proponen que este IVA “verde” se base “en un compendio de varios conceptos”.

El presidente de la AEA, Armando Mateos, ha propuesto que, para que la salvaguarda del medio ambiente sea lo mayor posible, se sumen otra serie de condicionantes que lleven a la aplicación de este IVA “verde”, además de la transmitancia térmica que propone Asefave:

  1. Reciclabilidad de los productos y soluciones escogidos, y que se valoren especialmente aquellos que no pierdan propiedades en sus sucesivas reconversiones, y cuyos procesos de reciclaje sean poco nocivos para el medio ambiente.
  2. Baja peligrosidad de los aditivos o componentes químicos que integran el producto.
  3. Cantidad de años que tardan en degradarse como residuo e incidencia en la cadena trófica.
  4. Ignifugidad y resistencia al fuego, que no deja de ser otro factor de sostenibilidad.

La AEA propone ponderar cada uno de estos vectores, de forma que se obtenga una cifra mayor o menor siguiendo una serie de coeficientes y puntuaciones de sostenibilidad proporcionales. Así lo ha dicho Armando Mateos, señalando que “podría ser un IVA escalonado, donde se aplicara un menor porcentaje a los productos más sostenibles. A los productos con una calificación entre el 8,5 y el 10 (siendo 10 el producto perfecto), se le podría aplicar un IVA del 3%; a los que tuvieran una puntuación entre el 7 y el 8,5, un IVA del 9%, y así sucesivamente. Es decir, se trataría de una tabla progresiva. Así se favorecerían no solo las rehabilitaciones, sino que estas buscaran un resultado fuera lo más sostenible y respetuoso posible con el medio ambiente”.

“Debemos pensar en iniciativas que ayuden a mejorar la economía del consumidor del futuro. Un consumidor que estará cada vez mejor informado y que también buscará soluciones que reduzcan el consumo energético y su impacto medioambiental, al tiempo que aumenten el confort de su vivienda”, ha dicho Jon de Olabarria. “Para lograrlo hace falta más que prestaciones térmicas. Sin duda esto es muy importante, pero lo único que debe prevalecer no debe ser el ahorro energético, sino también la implantación de un modelo de Economía Circular y de salvaguarda medioambiental”, ha añadido.

Acerca del aluminio, señala Mateos, “facilita la adaptación del sector de la construcción a la estrategia de sostenibilidad económica, energética y medioambiental necesaria en un momento tan crucial como el actual para el sector de la reforma y la rehabilitación, cuya buena praxis tendría un efecto directo en la salvaguarda del medio ambiente. El aluminio contribuye a crear edificios eficientes energéticamente, confortables, con el menor impacto ambiental posible, y cuyos componentes puedan reciclarse o reutilizarse. Algo que debe revertir positivamente en aquellos que hagan estos trabajos, o animar a otros, no solo por la mejora de parque inmobiliario de nuestro país, sino por la salvaguarda del medio ambiente”.


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