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En ocasiones, los espacios grandes pueden estar sobrevalorados. De ahí que muchos de los diseñadores más influyentes del siglo XX ya empezaran a interesarse entonces por conseguir que un espacio reducido sea lo más funcional, práctico y habitable posible. La idea consiste en comprender que, aún en pocos metros cuadrados, se puede tener aquello que realmente se necesita.

Cada hogar es un mundo aparte y las necesidades de cada persona responden a una serie de hábitos y costumbres diferentes, pero, aun así, no por tener una casa más grande se ha de vivir mejor o de forma más cómoda necesariamente. La clave consiste en integrar espacios, jugar con las tendencias arquitectónicas y los materiales y otra serie de ideas y consejos que Guardian Glass y los arquitectos de “La casa del desierto” ofrecen y han aplicado en este proyecto arquitectónico pionero, que ya ha dado la vuelta al mundo a nivel mediático. Se trata de un desafío único situado en pleno desierto de Gorafe, en Granada, donde el huésped puede sentir, en sólo en 20m2, el mismo confort y relax que en su propia casa.

El uso del vidrio eficiente es una de las claves para conseguirlo, pero hay mucha otras. Guardian Glass propone mirar sin corsés ni prejuicios cada centímetro libre del hogar y darle esos toques y cambios infalibles para sacarle el máximo partido.

  1. Adiós a las paredes, hola a la relación de ambientes. Las paredes separan, dividen, ocupan espacio y dan una sensación de compartimentación que, en viviendas pequeñas, a veces, es preferible evitar. Huir del exceso de tabiquería y utilizar el propio mobiliario como separador o elemento divisorio puede ser una buena solución. Un claro ejemplo de este planteamiento denominado “open concept” lo vemos en “La casa del desierto”, donde todas las estancias se organizan alrededor del aseo, que se posiciona como núcleo central, permitiendo así, conectar los ambientes y lograr una mayor sensación de organización. Además, apostar por un mismo tipo de suelo o un mismo color en paredes de estancias contiguas hará́ que estas parezcan una sola y, con ello, se potenciará aún más la sensación de continuidad y amplitud. En “La casa del desierto”, por ejemplo, el suelo de las estancias es el mismo y todas las paredes exteriores se han diseñado y proyectado en vidrio Guardian Glass, por lo que la relación entre los diferentes espacios es muy estrecha, fomentando sensación de continuidad, extensión, holgura y, también, equilibrio y armonía.

  2. El poder mágico de la luz natural y el vidrio eficiente. No hay nada mejor para crear un hogar cálido y confortable que contar con grandes ventanas y áreas acristaladas por las que dejar pasar el máximo posible de luz natural, a la vez que potenciamos un mayor aislamiento, tanto térmica como acústicamente. Precisamente estas prestaciones deben tenerse muy en cuenta a la hora de elegir el vidrio de las ventanas de cualquier hogar y los de “La casa del desierto” de Guardian Glass, sometidos a las temperaturas tan variables de la zona, se caracterizan por ello. En concreto, la vivienda cuenta con el vidrio de capa Guardian SNX 60, recomendado para edificios residenciales con amplias superficies acristaladas que quieran ser ejemplo de alojamientos y viviendas luminosas, espaciosas y confortables, con una gran capacidad de aislamiento.

  3. Uso de un material como el vidrio, también para decorar. Gracias a sus prestaciones y versatilidad, el vidrio se posiciona también como un material idóneo para la fabricación de diferentes elementos decorativos o incluso de mobiliario. Desde mesas y sillas hasta elementos decorativos que ayudan a transmitir profundidad y dejan pasar la luz, generando así una mayor amplitud y sensación de ligereza. En “La casa del desierto”, también se ha aplicado este recurso. Desde las mesitas de la sala de estar, hasta el cabecero-armario de la cama se han fabricado con vidrio.

  4. Versatilidad de espacios. Aunar la cocina con la sala de estar, por ejemplo, o la bañera con el dormitorio ya no es una locura arquitectónicamente hablando y “La casa del desierto” lo ha demostrado. Su diseño apuesta por la integración completa de diferentes elementos necesarios que, combinados, ahorran superficie. A este tipo de estrategias se recurre cada vez más cuando en un hogar no sobran los metros cuadrados. Y no por ello éste no tiene que dejar de ser funcional y cómodo.

  5. El color lo cambia todo. El color es uno de los recursos más eficaces y económicos para conseguir que una vivienda pequeña parezca más grande y amplia. El blanco es, por excelencia, una de las tonalidades que mejor funcionan para esto. Refleja la luz y la proyecta por el espacio. De ahí que, en “La casa del desierto”, el blanco y los colores neutros y claros tengan tanto protagonismo.
  6. Espejos para multiplicar el espacio. Al igual que los materiales transparentes, los espejos amplían la sensación de espacio, de profundidad, y también proyectan lo que en ellos se refleja. Por eso, y con el objetivo además de introducir el exterior del desierto en el interior de la vivienda, “La casa del desierto” cuenta con techos de vidrio-espejo que, además, le añaden al proyecto un toque singular, diferente y divertido. En una vivienda pequeña una buena opción será, siempre, colocar diferentes espejos en cuanto a tamaños e incluso formas decorando una pared. Además de conseguir un efecto decó elegante, se ganará en amplitud e iluminación.

  7. El exterior es tan importante como el interior. “La casa del desierto” posee una de las vistas desérticas más impresionantes de España, por eso uno de los objetivos principales del proyecto arquitectónico ha sido mimetizar al máximo la vivienda con su entorno. Hacer que éste se introduzca en el interior de la casa y que los huéspedes lo disfruten como una experiencia única, de primera mano. No todos los hogares cuentan con entornos exteriores de este tipo, pero ya solo disponer de una terraza o un pequeño balcón puede marcar la diferencia. En estos casos, para aprovecharla al máximo, Guardian Glass aconseja prolongarla hacia el interior instalando, por ejemplo, un cerramiento con la mayor capacidad de vidrio posible o apostando, como en “La casa del desierto”, por el mismo tipo de suelo en ambas zonas. Añadir, además, una mesa auxiliar con un par de sillas ligeras u otro tipo de asiento ayudará a incrementar la sensación de confort y bienestar.