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La madera ha sido un material tradicionalmente empleado en la edificación, al tratarse de un recurso natural. Así pues, su utilización en la construcción está más que demostrada, produciéndose, a lo largo de los años, una evolución de los antiguos sistemas constructivos con madera debido, en gran medida, a las condiciones climáticas y sociales que tenga cada zona. A lo largo de los siglos, las propiedades únicas con las que cuenta este material, tanto estructurales como estéticas, han asegurado su uso continuo en todos estosámbitos, con un sinfín de nuevas técnicas así como diseños y acabados innovadores que todavía están por explorar.

A pesar del paso de los años y el desarrollo de distintos materiales, este elemento sigue teniendo un papel importante en el proceso edificatorio, utilizándose actualmente, tanto en los países del Norte, Estados Unidos, Países Nórdicos, Japón, etc., como en países del Sur como Honduras, México, India, Brasil…

Sin embargo, en el momento actual, y en Europa, la madera cuenta con un mercado relativamente pequeño dentro del sector de la construcción, comparado con otros materiales. En España, el rápido desarrollo por parte de la industria de otros materiales, como pueden ser el acero y el hormigón armado, unido a la falta de suministro regular de la madera, han sido algunas de las causas que han provocado que, a lo largo del último siglo, la utilización de la madera, dentro del campo estructural, haya disminuido, produciéndose a la vez una pérdida de experiencia constructiva en este material.

Debido a esta pérdida de experiencia, no es siempre bien recibido o conocido por parte de los prescriptores y usuarios, que los asocian con escasa durabilidad y resistencia al fuego. Sin embargo, se trata de un recurso natural con unas propiedades mecánicas adecuadas. Es un material renovable, además de reciclable, cuyo resurgido uso creciente no sólo no esquilma ni compromete la persistencia de nuestros bosques, sino que, adicionalmente, genera efectos medioambientales positivos, tanto en el clima, debido a su efecto sobre los ciclos de agua, nutrientes y carbono atmosférico, como en la seguridad y salubridad de las edificaciones en las que es incorporado.

Además, en la actualidad, la tecnología moderna ha conseguido crear una madera con mejores propiedades mecánicas y una mayor durabilidad.

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