Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

La tecnología patentada permite reducir las emisiones de CO2 en el proceso de fabricación del cemento y utiliza CO2 para la producción del hormigón prefabricado. Así, la reducción de la huella de carbono en el proceso completo es de hasta un 70%.

El lanzamiento comercial se realizará primero en algunos mercados clave de Norteamérica y Europa para la fabricación de elementos de hormigón como adoquines, tejas o bloques.

Esta colaboración muestra el compromiso de Lafarge de ofrecer soluciones innovadoras que contribuyen a construir mejores ciudades. Lafarge lleva trabajando más de 20 años en reducir su huella medioambiental y, en particular, sus emisiones de CO2. Estas han disminuido en un 26% por tonelada de cemento desde 1990.

Una tecnología innovadora

Solidia ha desarrollado un nuevo cemento elaborado a partir de materias primas similares a las del cemento Portland normal y que se elabora en una fábrica tradicional, pero a temperaturas inferiores y mediante una reacción química diferente que genera menos CO 2 .

Utilizado en la producción de hormigón prefabricado, el Cemento Solidia™ se endurece incorporando y absorbiendo CO 2 (‘carbonatación’), a través de un proceso de curado patentado que reduce la huella de carbono global hasta en un 70%.

Producido en instalaciones tradicionales, el Hormigón Solidia™ tiene mayores prestaciones y alcanza su resistencia máxima en menos de 24 horas, en comparación a los 28 días necesarios para el hormigón prefabricado que se produce utilizando cemento portland normal. Esto conlleva un importante ahorro energético y de reducción de costes para los fabricantes de hormigón prefabricado.

Una colaboración fructífera

Lafarge ha colaborado con Solidia Technologies desde 2013 para industrializar esta tecnología.

Los investigadores y expertos técnicos de Lafarge han trabajado con Solidia para demostrar la viabilidad de producir esta solución a escala comercial en una fábrica convencional de cemento. En abril de 2014, un grupo formado por científicos de Lafarge y Solidia validaron la reducción en la huella de carbono y la viabilidad comercial del cemento Solidia durante un ensayo a gran escala en la fábrica de cemento de Whitehall (EEUU). Varios clientes de prefabricados de Norteamérica y Europa usaron posteriormente el cemento producido para validar la técnica de curado de Solidia y producir bloques de hormigón, adoquines y tejas para someterlos a una prueba comercial. Las pruebas realizadas han demostrado tanto la calidad superior de los productos de hormigón Solidia como su competitividad en costes.

En diciembre de 2014, Lafarge invirtió en Solidia Technologies y se unió a su Consejo de Administración.