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La economía española lleva cuatro años ininterrumpidos de crecimiento. Y el aumento que ha registrado la actividad constructora lleva aparejado un repunte de los riesgos asociados a la morosidad, una de las principales amenazas para el comercio profesional de materiales de construcción. Por ello, la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac) ha lanzado una nueva plataforma antimorosidad que estará operativa a partir del próximo 1 de marzo y que permitirá tener un registro de la información relacionada con el retraso en los pagos y de todas las entidades morosas, lo que facilitará prever posibles nuevas deudas.

El objetivo de este registro pasa por fortalecer la lucha que libra el comercio profesional de materiales de construcción contra la morosidad, dada su vulnerabilidad frente al retraso en los pagos. Y es que el sector se encuentra integrado, en su mayoría, por PYMES con poco músculo financiero. Máxime teniendo en cuenta que la nueva Ley contra la morosidad ha resultado a todas luces insuficiente e incluso perjudicial para los distribuidores profesionales de materiales, obligados a cumplir con sus proveedores e incapaces, a menudo, de hacer imperar la ley a sus clientes.

Andimac asegura que estamos en un escenario de mercado muy diferente al de anteriores ciclos de actividad, porque los márgenes de las operaciones se han reducido y, por tanto, los impagos tienen un mayor potencial destructivo en el balance que en el ciclo anterior. De ahí, la necesidad de que los empresarios vean la importancia de valerse de modelos de fomento de la competencia a través de plataformas colaborativas como ésta.

Futuro régimen sancionador

La puesta en marcha de esta plataforma antimorosidad –que se denomina Placex- supondrá un elemento más de presión sobre los deudores o, dicho de otra manera, reforzará el compromiso de pago por parte de promotores, contratistas o empresas constructoras, y vendrá a sumarse al régimen sancionador que podría validar el Congreso durante el primer semestre de este año como vía para solucionar el problema de la morosidad.

No obstante, Andimac confía en que la nueva Ley de Contratos del Sector Público, que entrará en vigor en marzo, abra, por fin, las puertas a la transición en España hacia un marco de seguridad jurídica y competencia entre los distintos actores del sector también en las operaciones privadas, pues regula aspectos críticos como la eliminación de la posibilidad de pactar los plazos de pago entre las partes o la opción de seguir la trazabilidad real de las facturas.

Aun así, la actual carencia de un régimen sancionador hace que el actual sea un momento crítico para los distribuidores de materiales de construcción, ya que el comienzo de su ciclo expansivo viene acompañado de la recuperación de hábitos heredados del pasado que pueden terminar eliminando parte del tejido productivo del sector. Sobre todo, porque las grandes corporaciones resultan las más incumplidoras a la hora de pagar las facturas para 6 de cada 10 empresas y, entre ellas, las constructoras son las más morosas para el 66% de los encuestados, según los datos de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM).

Sea como fuere, la dilación en los pagos lastra las cuentas del pequeño comercio de la distribución de material para la construcción, ahogándolo económicamente e impidiéndole desarrollar su negocio para hacer frente a la cada vez mayor competencia de las grandes superficies que, amparadas por la anacrónica Ley de Ordenación del Comercio Minorista (LORCOMIN) en materia de plazos de pago y debido a su posición de fuerza ante sus proveedores, obtienen ventajas que les permiten financiar su propio crecimiento a costa de ellos.

Según el secretario general de Andimac, Sebastián Molinero, “con esta plataforma el comercio profesional tiene ahora la posibilidad de sumar fuerzas y de compartir información para que su competitividad frente a las grandes tiendas no se vea afectada por la morosidad”.