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Abel Pérez Gabucio presenta su último proyecto, un ático en Barcelona en el que el eclecticismo contemporáneo se mezcla con piezas restauradas de los años 60, 80 y actuales; con tejidos naturales como el ante, el lino y el algodón.

Piezas cerámicas diseñadas por Abel para este proyecto, donde el color azul –mediterráneo- se combina con paneles full size de latón en la cocina, cromados brillantes en lámparas que dan fuerza a las líneas puras del proyecto, un chic sofisticado para un ático con vistas al mar.

Para la cocina, el interiorista ha elegido la mesa Venus de Joahnson con sillas de Ake Axelsson, y coronando el bodegón, la lámpara Pharaoh de Hulger. Sobre la barra de mármol, la mítica Aballs de Jaime Hayón para Parachilna, customizadas especialmente para este proyecto, también sobre la barra, un Jarrón blanco de Jonas Wagell. Los taburetes de madera de la barra son de Case

En la entrada, y contrapuesto al salón, un escritorio a modo de despacho en el que destaca un cuadro marinero y un jarrón blanco y rojo también de Jonas Wagell. La lámpara de sobremesa es de anticuario, así como la silla que es una pieza vintage restaurada años 60. El aplique de pared es la Foglio, que forma parte de la última colección de Flos.

En la zona de estar las vigas pintadas en negro se fusionan con pilares metálicos en blanco roto y boiseries de nogal con notas contemporáneas, un telón que recoge la zona de estar, una in&out que permite abrir el salón a la zona exterior y crear un único espacio. Sobre la alfombra de lana 100% echa a medida en Gancedo, reposan el Sofá de Habitat custodiado por lámparas Captain Flint de Michael Anastassiades para Flos en negro mate, y dos butacas de los años 60 junto con esculturas de madera de Polspoten. La chimenea triangular es un diseño del propio Abel Pérez Gabucio.

En la terraza, una barra de piezas cerámicas pura inspiración costera encuadra las vistas a los tejados de la ciudad condal con el mar de fondo, un mosaico de azulejos azules donde refleja la luz mediterránea, incluso en la ducha exterior doble colocada entre paneles de madera.

Para el dormitorio Pérez Gabucio ha elegido cortinas de algodón y un cabecero invertido, todo en color crepúsculo donde dos lámparas Snoopy de Flos se asientan sobre mesillas de cerámica esmaltada negra generando el contrapunto, menos es más.