Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

La Unión de Consumidores de  Andalucía, Cataluña, Euskadi y Galicia y la Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes (AFELMA) han suscrito un convenio de colaboración para impulsar la rehabilitaciónde viviendas y edificios, a través de la información, formación y sensibilización de los usuarios sobre los beneficios de la acción rehabilitadora y el conocimiento de las soluciones constructivas que aporten más calidad de vida, prestaciones y un mayor aprovechamiento del dinero invertido.

Las organizaciones son conscientes de que la rehabilitación requerirá del impulso y participación de múltiples agentes públicos y privados a través de medidas diversas como las ayudas públicas o la articulación de créditos a bajo interés, pero la sensibilización de los ciudadanos es imprescindible para su aprovechamiento.

Este objetivo requiere que los usuarios conozcan:

  • Las ventajas de rehabilitar,
  • Aprovechar cada obra para mejorar
  • Las exigencias normativas en materia térmica, acústica y de seguridad contra el fuego
  • Cómo conseguir que a la vez que se afronta una rehabilitación, particularmente térmica (las más subvencionadas) se consigan mejoras en las prestaciones acústicas y de seguridad pasiva contra incendios.
  • Cómo evitar que una rehabilitación empeore otras exigencias

Razones para promover la rehabilitación

Los consumidores y AFELMA consideran que la mejora de las prestaciones térmicas de la viviendas es esencial en un contexto en el que las economías domésticas han sufrido, además, aumentos del precio de la factura eléctrica de más de un 60% desde 2007 y en el que el precio de las materias primas (barril de petróleo) registran preocupantes e intensas oscilaciones (99,45 $ en 2014; 46,72 $ en 2016 y 65,58 $ en 2017).

Siendo la edificación responsable del 28% del consumo final de energía en España, el sector ofrece un gran potencial de ahorro energético. Esta estrategia pasa por impulsar la mejora del aislamiento de la envolvente, lo que proporcionaría una reducción del consumo energético y de las emisiones de entre el 40% y el 70% según los índices de aislamiento aplicados. Índices que deberían ser, tanto para obra nueva como para rehabilitación, asimilables proporcionalmente a los de países de nuestro entorno.

En este sentido es preciso recordar que el aislamiento de la gran mayoría del parque de viviendas español es inadecuado para un país con una dependencia energética del 80%.

Los datos del INE corroboran las bajas prestaciones térmicas y acústicas del parque de viviendas, ya que atendiendo al año de construcción, de los 25 millones de viviendas, un 58% están construidas sin ninguna exigencia térmica y un 68% sin exigencias acústicas. Estos porcentajes se elevan al 93% si se tienen en cuenta las viviendas construidas antes de la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación (CTE).

Así mismo, las asociaciones de consumidores y AFELMA comparten la preocupación por la contaminación acústica de muchas zonas y ciudades españolas, que supone una verdadera agresión a la intimidad de los ciudadanos que residen en las mismas y a su calidad de vida, así como una barrera para atraer turismo de calidad. Según la Organización Mundial de la Salud, el nivel sonoro medio no debe exceder de 45 dBA durante la noche, y 55 de día.

El ruido procedente de los vecinos o la calle es, según la Encuesta sobre Condiciones de Vida del INE, 2016, el principal problema de los hogares españoles (15,9%), superando a la contaminación, al vandalismo o la delincuencia en más de seis puntos. Un porcentaje que rebasan con creces algunas Comunidades turísticas, como Baleares (28,1%), Canarias (27,4%), Murcia (22%), Madrid (21,1%), Comunidad Valenciana (20,8%), lo que puede provocar una barrera para el turismo de calidad. Por otra parte, según el EUROBARÓMETRO sobre “Calidad de vida en las ciudades europeas” publicado en octubre de 2013, el 67% de los ciudadanos de Madrid y Barcelona consideran que el nivel de ruido es particularmente alto, ocupando los últimos puestos de una lista de 83 ciudades.