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Inaugurado el 21 de agosto de 1913, y conocido popularmente como la “catedral del fútbol”, el Estadio del Athletic Club se ha convertido en un mito con más de 100 años de antigüedad. Sin embargo, a pesar de tratarse de uno de los estadios más importantes, poco a poco había acumulado suficientes motivos que hacían que su vida útil llegara a su fin. Uno de los principales era su escaso aforo, ya en 2005, el Athletic contaba con 35.000 socios y una demanda creciente de nuevas incorporaciones, por lo que, con un aforo de 40.000 localidades, el Club apenas podía poner entradas a la venta. De igual modo, la evolución de la normativa de seguridad, había convertido en inadecuadas las instalaciones tal y como, tarde o temprano, ha ocurrido con la mayor parte de los campos de fútbol españoles.

Uno de los mayores retos a los que tuvo que enfrentarse el estudio fue la necesidad de mantener el estadio en la misma situación donde había estado a lo largo de estos 100 últimos años, en el centro de la ciudad de Bilbao.

Afortunadamente, colindante con el viejo estadio, existía la Feria de Muestras de Bilbao, que en 2004 cambió su ubicación a un edificio de mayores prestaciones, liberando así unos terrenos que podían ser utilizados por el Club para el nuevo San Mamés. Pero, a pesar de todo, estos terrenos no eran suficientes por sí solos para construir un nuevo estadio, por lo que se tuvo que planear una operación que permitiera construirlo en dos fases, dado que la planta del nuevo estadio ocupaba, además de los terrenos disponibles, parte del antiguo estadio.
De igual modo, y uniéndose a todo esto, en la construcción de las dos fases hubo que mantener, como premisa principal, que el Athletic Club no tuviera que jugar nunca fuera del viejo o del nuevo San Mamés, convirtiéndose este en el mayor problema a resolver desde el punto de vista técnico, debido a que durante un buen espacio de tiempo han coexistido el viejo estadio y la construcción del nuevo.

El proyecto se comenzó en el 2011, trasladando la actividad de uno a otro durante el descanso estival del año 2013, lo que permitió al Athletic Club empezar a jugar en la primera fase del nuevo estadio en septiembre de 2013.

El resto del estadio se completó durante la temporada 2013-2014, teniendo su aforo completo en agosto de 2014 para el inicio de la temporada 2014-2015.


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