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Además, el entorno de incertidumbre en el que vive el ciudadano contribuye muy poco a la reactivación. Por un lado, el desempleo y el temor a quedarse sin trabajo dibujan un futuro impredecible para el consumidor, que frena la adquisición de vivienda e incluso la reforma en profundidad. Por otro lado, la retirada de los incentivos fiscales a la compra de vivienda y el aumento de la presión fiscal entorpecen la reactivación del mercado inmobiliario.
Con este panorama, ha resultado difícil aguantar el tipo, Si atendemos a los datos recogidos por el último informe Euroconstruct (noviembre de 2013) acerca del mercado español, el último ejercicio supone el sexto consecutivo en retroceso para el sector de la construcción, volviendo a registrar una gran caída de producción (-23%). Además, el estudio considera que aún es pronto para aventurar que la construcción toque fondo en 2014, por lo que prevé otro nuevo cierre en números rojos, aunque con una importante moderación en este decrecimiento (-6,7%). Y no será hasta 2015 cuando se empiecen a recoger ciertos signos de mejora, con un cierre de ejercicio casi neutro, aunque todavía con signo negativo (-0,5%).
Uno de los motivos de esta larga ‘travesía en el desierto’ radica en el exceso de stocks que existe en el mercado, tanto en edificación residencial como no residencial, que no se está consiguiendo resolver ni con el descenso de nuevos proyectos ni con la caída de precios. Sin embargo, se prevé que la evolución de estos dos segmentos sea muy diferente. El informe indica que la edificación residencial cerrará 2013 con una caída severa (-21%), para retomar la senda alcista en 2015 (+6%) y 2016 (+8%). La noticia es buena, pero hay que recordar que este segmento acumula un descenso del 83% en el periodo 2007-2013. De hecho, el volumen de viviendas de nueva construcción en 2015 y 2016 se situará en torno a 50.000-55.000 unidades, muy lejos de las cifras previas al estallido de la ‘burbuja inmobiliaria’ y más propias “de un mercado en estado crítico”, indica el citado informe.
Para elámbito no residencial, el estudio prevé un ‘aterrizaje’ más lento. Según sus cálculos, el último ejercicio habrá cerrado con un retroceso del 17% y seguirá atenuando esta tendencia negativa en 2014 (-6%), para ofrecer una tendencia neutra en 2015 (-0,2%) y retomar el crecimiento en 2016 (+2,2%), siempre y cuando las oficinas vuelvan a una tendencia positiva.

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