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Consideradas un elemento clave en cuanto a los huecos de la envolvente de la casa, cumplen un papel fundamental en la eficiencia y seguridad de cualquier edificio.
Hay que tener en cuenta que, fundamentalmente, las puertas de acceso deben ofrecer seguridad y aislamiento. En relación a la seguridad deben ofrecer una mayor resistencia a los posibles intentos de robo y ser capaces de impedir el paso de las llamas, durante un mínimo de 15 minutos, según la normativa vigente actualmente en España. Y, en cuanto al aislamiento, se tratan de la barrera que separa el hogar del exterior, por lo que nos deben aislar del clima y del ruido.
En estos momentos, se puede contar con puertas de casi cualquier material, sin embargo, dependiendo de la función a la que se destine la puerta, las características de dichos materiales deberán ser distintas. Los materiales generalmente usados en las puertas son madera, PVC, vidrio y metales, y dentro de estos últimos, sobre todo el aluminio con rotura de puente térmico.
Del mismo modo, existe diferenciación entre dos tipos de puertas dependiendo de la integración o no de la tecnología, puertas clásicas o puertas automáticas. Las tradicionales, cuentan con un mecanismo clásico en el que es uno mismo el que realiza la acción de apertura y cierre de la puerta. Mientras que, en el otro extremo, se encuentra la opción más tecnológica; puertas automáticas, con las que, a través de elementos electrónicos, como mandos o incluso, en la actualidad, desde el móvil, se podrá controlar la apertura y cierre de las puertas sin ningún esfuerzo.
Lo primordial a la hora de prescribir estos elementos, en opinión de Mª Paloma de la Serna, Responsable de Marketing y Comunicación de Cerraduras Iseo Ibérica, es conocer las necesidades del cliente, conocer el proyecto y las características propias de la instalación. “Una vez tenemos este conocimiento, proponemos las soluciones que mejor se ajustan a su perfil, teniendo en cuenta el nivel de seguridad requerido, el diseño, la climatología a la que se verá expuesto y el presupuesto con el que cuentan, entre otros factores”.
“Dependiendo del uso del edificio, se tienen en cuenta diferentes factores a la hora de prescribir las puertas de acceso, como por ejemplo la estética, el desempeño o la eficiencia energética de las mismas, un factor que cada día tiene más peso a la hora de tomar la decisión final”, describe Cristina García, Responsable de Marketing de Manusa. En este sentido, Camilo Recio, Marketing Manager Spain & Portugal, Área Mediterranean, Middle East, África de Dorma, considera que hay que tener en cuenta un cierto número de factores, “tales como la facilidad de acceso para el usuario, el tipo de edificio (oficina, centro comercial, hospital, residencial…), el tipo de usuarios (público en general, ancianos, discapacitados…) y cantidad de los mismos (alto tránsito/medio/bajo), diseño, y cada vez más aspectos relacionados con la eficiencia energética. Hay que tener en cuenta, además, el cumplimiento de las normas, seguridad, evacuación…”. Así pues, “el protocolo de actuación del personal de prescripción, pasa por la evaluación del tipo de edificio, el uso que pretende darse a este, el ciclo de vida del producto y las dotaciones presupuestarias del valor de construcción”, detalla Irene Elorza, Asesora de Proyectos en Geze Iberia.

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