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El equipo de Investigación y Desarrollo, de la empresa La Casa por el Tejado, junto con el estudio barcelonés Miba Arquitects, han sido los encargados de llevar a cabo la construcción de dosáticos de nueva construcción sobre la azotea de un edificio antiguo. En este proceso decidieron optar por un nuevo sistema constructivo a base de paneles de madera por dos principales razones fundamentales; por un lado conseguir el menor peso posible en las plantas añadidas; del otro superar unos objetivos energéticos y medioambientales muy ambiciosos, entre otros obtener la máxima calificación de eficiencia energética (A+).

El edificio plurifamiliar donde se va a realizar la sobreelevación, data de 1900 y se encuentra entre medianeras, alineado al límite de una parcela de aproximadamente 164 m2. Está formado por una planta baja, con local comercial, y tres plantas, con una vivienda por rellano. Las nuevas viviendas, quedan en el mismo plano de la fachada existente en la calle Enric Granados, con el fin de respetar la composición. En la fachada posterior, sin embargo, se adapta la 4ª planta a la profundidad edificada vigente, pero en la 5ª planta se retira 1,70 m, creando una terraza que da al interior de manzana.

La envolvente de estas viviendas se compone de una fachada ventilada de paneles de metal expandido de color rojizo transparente.Mientras, en la que da al interior de la manzana, se ha optado por la construcción de un cerramiento tipo galería, con persianas de madera de cedro.

En la nueva cubierta plana, de uso exclusivo para mantenimiento, se colocan las instalaciones de telecomunicaciones y chimeneas, así como los colectores solares para la producción de ACS.

En cualquier proyecto donde se lleve a cabo una sobreelevación es de vital importancia contar con unas estructuras ligeras en las nuevas plantas, y en este caso, se hacía aún más necesario debido a las características de la finca existente. La incorporación de dos plantas adicionales debía realizarse con total seguridad, siempre que no se sumaran cargas suplementarias en las paredes maestras. Esto se consiguió eliminando peso innecesario y añadiendo una construcción muy ligera. De esta manera, el primer objetivo se logró mediante el derribo de elementos muy pesados en la azotea: la cubierta catalana de ladrillos macizos, la caja de la escalera, un murete perimetral y diversos cerramientos cerámicos. Mientras que para la estructura ligera se desarrolló un nuevo sistema constructivo industrializado mediante paneles de madera (FSC) de gran formato, con el asesoramiento de la oficina técnica Klimark, especializada en construcción en madera.

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