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Los techos suspendidos son fundamentales a la hora de ejecutar instalaciones técnicas en todo tipo de edificios. Gracias a estas soluciones, pueden ser ejecutadas de una forma sencilla infraestructuras esenciales como cableado, tuberías, climatización, sistemas antiincendio, etc. Además, al quedar alojadas en el plénum del techo suspendido, quedan ocultas a la vista del visitante, mejorando la estética de esos espacios. Si añadimos las propiedades específicas de algunas de estas soluciones -acondicionamiento acústico o térmico, antihumedad, asepsia, diseño…-, es indudable que nos referimos a un elemento esencial en la construcción contemporánea.

Los techos suspendidos son la solución perfecta para instalaciones técnicas, pero también cuando el espacio donde se instala exige determinadas prestaciones o se demanda un diseño especial. ¿Pero a qué nos referimos cuando hablamos de falso techo o techo suspendido? “Son elementos de partición horizontal que se componen de una estructura y placas que se instalan bajo el forjado. Entre el forjado y el techo suspendido se genera un espacio que se denomina plénum”, explica Antonio Rodríguez, Director Comercial de Armstrong
Architectural Products en España y Portugal.

En la misma línea, Rafael Siles, responsable Técnico-Comercial del Adiform señala que “podemos denominar techo suspendido a aquella solución constructiva situada bajo un elemento estructural -forjado, cubierta o estructura metálica u hormigón- quedando entre ambos un espacio, el cual sirve para el paso de todo tipo de instalaciones o, sencillamente, para reducir el volumen de un espacio”.

De este modo, Sergio Oliván, Director Comercial y de Marketing de Carpintería Paco-Spigo Group, precisa que “consideramos techo suspendido a toda estructura cuya finalidad es la de ocultar sistemas de cableados y tuberías, así como cualquier otro elemento que, por sus características, tenga que ser ocultado por encima de dicho techo”. Asimismo, Carlos Heras, responsable de la sección de Techos de Butech, reseña que “un techo suspendido cumple la función de cubrir u ocultar a la vista el techo verdadero de un espacio, constituido por la cara inferior del forjado inmediatamente superior a la estancia, creando un espacio entre ambos, conocido como plénum. En él discurren instalaciones diversas, tales como cables del sistema de iluminación, elementos del sistema antiincendios, elementos propios de instalaciones de megafonía y sonido, etc.”, explica. Mientras que Rosana Gallego, del departamento
de Marketing de Knauf, apunta que se trata de “un techo independiente ejecutado por debajo del forjado, que reduce la altura y se utiliza para mejorar prestaciones acústica, térmica o de seguridad contra incendios, entre otras”.

 

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