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La respuesta para un clima templado como el existente en España era bastante sencilla, sin embargo, para un clima extremo como el de Kuwait planteaba generar una serie de estrategias nuevas, de tal manera, que ahora fueron ellos quienes realizaron las siguientes preguntas:

¿Puedes vivir en un espacio exterior situado a distintos niveles?

¿Puedes diferenciar tus actividades exteriores entre nocturnas y diurnas, veraniegas e invernales?

Al contrario que para una familia mediterránea, a la cual esto le resultaría muy difícil, para familias acostumbradas a climatologías tan adversas es muy fácil saber lo que se puede o no hacer en verano por la calle a la hora de comer.

Con las respuestas necesarias, se decidió realizar un proyecto en el que se estratificaran los usos exteriores en función del periodo del año y las horas del día en los que se desarrollarían, diseñando como consecuencia tres jardines. El primero de ellos se trata de un Jardín Húmedo, ubicado en planta baja, el cual permite activar otros espacios en las épocas más calurosas. Se trata de un jardín recogido entre los espacios más sociales de la casa, y en él se ubicará la piscina y algunas fuentes.

Posteriormente, en el estrato más frío, enterrado a 4 metros bajo el nivel de la calle, se localiza el Jardín de Verano, donde, protegido por la inercia del terreno y las sombras proyectadas por el volumen de la vivienda, se sitúa una gran lámina de agua, que permite la evotranspiración para refrescar el aire que por convección asciende y refresca los espacios superiores. Y, el tercer jardín está situado en la cubierta, un lugar ideal para los días de invierno y las noches en las épocas calurosas. Una piel perforada cubre el Jardín de Invierno, evitando la radiación solar directa, además de prevenir las miradas de los vecinos.

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