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El dormitorio es la zona principal de descanso de nuestro hogar, es por ello que la decoración debe transmitir sensación de paz y tranquilidad. Cuando hablamos de una habitación infantil, esta premisa no siempre se cumple, pues a menudo también se trata de la zona de juego de los más pequeños de la casa.

Así, las habitaciones infantiles suelen ser las más coloridas y vibrantes. ¿Cómo podemos equilibrar relax y divertimento? Valentine, líder en la creación y venta de pinturas y barnices, te da las claves.

Los colores fríos para el descanso

Los colores tienen una psicología propia que influye directamente en cómo percibimos un espacio determinado y cómo nos sentimos en él. Es por ello que las tonalidades que se utilizan en la decoración de las distintas estancias son de suma importancia.

Los tonos fríos producen un efecto relajante y de tranquilidad. Por eso, el azul es una de las mejores opciones. Caelum #E730 de CIN Valentine es el color de la calma, pues ayuda a relajar la mente y facilita la concentración.

El verde es el color de la naturaleza por excelencia, por lo que Evergreen #E732 es ideal para crear ambientes orgánicos. Se trata del color más relajante para el ojo humano, por lo que resulta ideal para los dormitorios, pues fomenta la concentración y la tranquilidad.

Además, estos tonos añaden el toque de color perfecto para que la habitación siga siendo alegre y divertida.

La zona de recreo: potencia y vivacidad

Las habitaciones de los niños también son parte de su zona de recreo, por lo que no debemos descuidar esta faceta. En el caso de que la estancia sea lo suficientemente grande como para dividir espacios, hacerlo mediante el uso del color puede ser una gran opción.

Para el espacio dedicado al juego, podemos decantarnos por colores más fuertes y vibrantes, como Turmeric #E720, Into the Blue #E696, Reseda #E731 o Caribbean #E705. Para que el cambio de color no resulte tan impactante, añadir una sutil decoración de esta tonalidad más vibrante en la zona pastel ayudará a conseguir uniformidad visual.

En la pared donde está la cama se utilizarán los tonos más pastel, como Caelum #E730 y Evergreen #E732. Tampoco podemos olvidarnos de los neutros, como el color del año Savasana #E727, que siempre es un acierto. O incluso podemos apostar por una paleta diferente con Iris Mauve #E729, un tono empolvado lleno de serenidad. También podemos usar estas tonalidades en la zona de estudio.

Los objetos de decoración también ayudarán a crear y enfatizar la zona más lucrativa del dormitorio.  Usar elementos decorativos en amarillo o en blanco aportarán mucha luminosidad al espacio, perfecto para ayudar a despejar la mente e impulsar la creatividad.