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El tipo de edificación propuesto para este nuevo velatorio viene derivado, principalmente, por razones funcionales, tanto de programa como constructivas, así como su adaptación a la parcela, a la orientación de la misma, a las vistas que posee y, sobretodo, a la topografía del terreno.

La parcela donde se ha ubicado el edificio, se encuentra dentro de una trama urbana consolidada de baja densidad, con unas vistas exclusivas al puerto industrial y a la ciudad de Gijón. Dentro de este espacio, en su frente principal, existía un talud de piedra natural hasta la carretera que esconde un desnivel de 4 metros entre la calle y el interior de la parcela. El estudio AE Arquitectos aprovecha este gran desnivel para camuflar la presencia del edificio desde la parte alta, dejando únicamente visible la planta baja desde la Avenida Eduardo Castro, y quedando incrustado en el terreno el resto del edificio.

Gracias a su ubicación, exento en la parcela y sin edificaciones colindantes, el edificio puede recibir luz a lo largo de todo el día. Para introducir esa luz, se horada el volumen por un sistema de patios, a la vez que se ha buscado una apertura visual directa a la zona del puerto y a la ciudad de Gijón. Así pues, una vez se planteó su ubicación, el proyecto fue concebido como una pastilla alargada compacta, con una serie de patios en su interior, que establecen distintas relaciones en la forma de ubicarse en la parcela. Por la zona alta de la misma, el proyecto pretende integrarse totalmente con el entorno. Por ello, el volumen está prácticamente enterrado, dejando únicamente a la vista su cubierta vegetal, lo que permite que pase desapercibido desde el hospital. Sin embargo, desde la parte más baja de la parcela y, sobretodo, desde la Avenida Eduardo Castro, lo que se denominaría como el alzado principal, el proyecto se percibe como si este volumen alargado sobresaliese por encima del talud de piedra natural, delimitando la parcela, apoyándose en un segundo volumen, en su mayoría oculto bajo tierra pero que, en algunos momentos, se aprecia desde el exterior.

En relación a esto, el proyecto propuso dos volúmenes diferentes tanto de manera funcional como estética. Así pues, el volumen superior acoge todo el programa público del velatorio, mientras que el volumen sobre el que se apoya, de uso exclusivo para los trabajadores, instala los usos complementarios e instalaciones del velatorio.

La diferenciación de los dos volúmenes, que hemos descrito con anterioridad, también se mantiene en el momento de escoger los materiales. En este sentido, en el volumen superior se utilizan sistemas de revestimientos compuesto por aislamiento rígido y acabado exterior de mortero autolimpiable blanco y liso, lo que hace que esta pastilla tenga una percepción más inmaterial. Por el contrario, el volumen inferior se concibe como algo que sale del terreno, por lo que se utiliza hormigón visto con encofrado de tablilla y acabado oscuro y rugoso. Además, en el volumen principal cabe destacar la presencia de un gran voladizo, desde donde se disfrutan de las mejores vistas, y que coincide en el interior con el vestíbulo de salas.

En lo que respecta al interior del edificio, se ha buscado la amplitud de los espacios y su correcta iluminación, de forma que los espacios comunes se abren hacia el exterior, disfrutando de las mejores vistas, mientras que las salas, se iluminan por patios individuales, buscando la intimidad dentro de las mismas. El resto de espacios de trabajo y de comunicación se conciben más cerrados, pero siempre con la amplitud necesaria.

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